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Tu imagen se borrará, pero nunca se la llevará el viento – Isaac Olvera

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Tu imagen se borrará, pero nunca se la llevará el viento

Tu imagen se borrará, pero nunca se la llevará el viento

Isaac Olvera

Fecha

Del 01 de octubre del 2024 al 28 de febrero del 2025

Espacio / Sala

Patio de las Esculturas

Información General

Tu imagen se borrará, pero nunca se la llevará el viento es una instalación monumental realizada por Isaac Olvera que presentó una variación en el 2017 en Londres, ahora adquiere otras lecturas con una peluca adicional en su nueva sede.

La obra se compone de cinco postes de luz, cada uno con una peluca de grandes dimensiones en la parte superior. Instalados en diagonal en Patio de las Esculturas, los postes visualmente tienen una dirección hacia el Cerro de la Silla, una icónica montaña de la Ciudad de Monterrey. También, por sus dimensiones, la obra se integra al paisaje al ser visible desde el exterior del recinto.

El eje central de la producción de Olvera es performance art. En su proceso, las acciones de Olvera parten de textos que él mismo escribe, y que en ocasiones integra a la misma acción. Y como consecuencia de los performances, el artista realiza objetos escultóricos o piezas artísticas que derivan de aquellas acciones.

La instalación monumental que se muestra en MARCO proviene de una investigación emprendida por Olvera desde hace varios años acerca de Natasha Fuentes Lemus (1974-2005), a raíz de que un día escuchó el poema “Natasha y yo”, del escritor Francisco Jaymes, que se recitaba en los autobuses de Ciudad de México. A lo largo de su búsqueda, el artista ha recuperado las voces de personas que conocieron a la musa de ese poema, proveniente de una familia de intelectuales, y la ha descubierto como un personaje que negoció con el poder, y que transitó por distintos ámbitos, desde la élite hasta lugares marginados y contraculturales. Los testimonios que ha encontrado van desde vendedores de libros de calle del Tianguis La Lagunilla, un mercado histórico en Ciudad de México, hasta las escasas menciones a ella en libros.

Galería

Texto Curatorial

Tu imagen se borrará, pero nunca se la llevará el viento de Isaac Olvera explora la conexión entre cuerpo, palabra y performance, cuestionando la naturaleza efímera de la memoria y la resistencia de la identidad frente al paso del tiempo. El proyecto reúne uno de los elementos centrales de la obra de Olvera: el performance. Este, por su carácter efímero y su dependencia del contexto y el espacio, plantea un reto al recontextualizarse en esta ocasión dentro de un lugar de exhibición, rememorando la experiencia original a través de una instalación escultórica.

Es importante mencionar que Olvera no concibe el performance como una acción aislada, sino como una práctica reiterada que conjuga lo objetual y lo textual. Sus escritos no solo acompañan sus acciones performáticas, sino que se nutren de ellas en un proceso de retroalimentación continua. De esta manera, la relación entre cuerpo, imagen y palabra se convierte en una premisa esencial: la imagen puede desvanecerse, pero persiste en la memoria y en las acciones que la evocan.

La instalación presentada en el Patio de las Esculturas del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey consiste en cinco postes de luz en desuso, coronados por pelucas gigantes de cabello humano que se erigen como extensiones del cuerpo performado de Isaac. Misteriosas y abstractas, estas esculturas cobran movimiento con el viento, sintetizando el proceso de reanimación que tuvo lugar en el performance en el que Olvera reactiva el rastro de Natasha Fuentes Lemus (1974–2005) a partir de las reflexiones sobre su vida. Las piezas ofrecen una doble lectura: por un lado, remiten a Olvera reanimando a Natasha como un autorretrato del artista; por otro, evocan el ir y venir de Fuentes Lemus entre la vida en la calle y su entorno cotidiano, rodeada de la élite literaria.

El conjunto escultórico forma una diagonal que irrumpe en el espacio de líneas rectas y horizontales del Patio de las Esculturas. Ese corte, similar al de una navaja, transporta la ensoñación del artista hacia un personaje que disintió del poder en un México ordenado. De manera análoga a cómo el viento y la intemperie afectan la instalación, se cuestiona cómo el desgaste modifica nuestra huella sin eliminar la esencia de las cosas.

Tu imagen se borrará, pero nunca se la llevará el viento es, en definitiva, un testimonio de cambio que esconde consigo un recordatorio: lo efímero puede convertirse en un espacio de resistencia, donde la imagen y la palabra no solo se transforman, sino que encuentran nuevas formas de perdurar a través de múltiples iteraciones y lecturas.

Brenda Fernández Villanueva

 

Agradecemos a la Universidad de Monterrey por el apoyo en este proyecto

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