Exposiciones

EXPOSICIÓN
ARTISTAS ABSTRACTOS EN LA
COLECCIÓN DE PEDRO CORONEL

12 DE FEBRERO AL 17 DE JULIO 2016

El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey presenta una revisión de la obra gráfica de la colección “El Universo de Pedro Coronel” | Museo Pedro Coronel que abarca a los más sobresalientes autores de las vanguardias y de los movimientos artísticos de mediados del siglo XX, que revolucionaron tanto la educación artística como el mercado del arte tras la ruptura con las academias. Destacan nombres como Max Ernst, Jean Cocteau, Joan Miró y Pablo Picasso.

Erigida a lo largo de cuatro décadas, la colección “El Universo de Pedro Coronel” | Museo Pedro Coronel está constituida por cerca de 1,350 piezas procedentes de países y épocas tan distantes como la antigua Grecia, las culturas originarias de Costa de Marfil y el México precolombino y novohispano, entre muchos otros. Como coleccionista, el artista mexicano Pedro Coronel (Zacatecas, 1923-1985) revela una visión universal del arte, muy característica de su tiempo.

Como muchos otros artistas mexicanos de generaciones anteriores, explica la curadora de la muestra Marisol Argüelles, Pedro Coronel tuvo una estancia en París lo suficientemente larga como para haber consolidado una visión renovada del arte. Su contacto con los artistas del momento en los años de la posguerra le permitió no solo establecer fuertes vínculos de amistad, sino sumar a su colección un conjunto de dibujo y gráfica con los más sobresalientes autores de las vanguardias y de los movimientos artísticos de mediados del siglo XX, que revolucionaron tanto la educación artística como el mercado del arte tras la ruptura con las academias.

Esta revisión, organizada en cinco núcleos temáticos, se limita específicamente al conjunto de gráfica que el artista coleccionó y cuya influencia asoma en su obra, al tiempo que ilustra una metamorfosis en la representación visual, cuando los artistas estaban dejando de lado la representación de la figura humana y orientaban su trabajo hacia la abstracción. Coronel adquirió y conservó obra de artistas fundamentales para entender estos movimientos. Destacan nombres como Max Ernst, Jean Cocteau, Joan Miró y Pablo Picasso. En Picasso, se comprende bien el proceso de síntesis que da nombre a la corriente abstracta, nacida de la simplificación de las formas; una “abstracción” del natural que avanza hasta el punto de perder por completo su relación con lo objetual.

Muchos de los movimientos abstractos estuvieron ligados en principio con el surrealismo; por ello no es raro encontrar un número importante de autores adheridos a esta vanguardia. Entre ellos están también presentes Víctor Brauner, Roberto Matta y Wifredo Lam.

En la colección de Pedro Coronel conviven distintas derivaciones de la abstracción, empezando por la lírica de Kandinsky, aunque también hay una marcada tendencia al geometrismo y la exploración del color —ambos elementos presentes en la obra del zacatecano— en artistas como Serge Poliakoff, Alberto Magnelli, Eugenio Carmi y Sonia Delaunay.

A raíz de la Segunda Guerra Mundial, en Estados Unidos convergió un número importante de pintores de distintas nacionalidades y surgió la escuela de Nueva York. Este movimiento fue bautizado como expresionismo abstracto. Si bien Jackson Pollock fue uno de los más destacados representantes de esta corriente pictórica, no fueron menos importantes autores como Robert Motherwell, incluido en la colección junto a importantes representantes de este movimiento en otros países, entre ellos Antoni Tàpies y Antonio Saura.

El arte abstracto revolucionó la manera de entender la obra de arte, desde su concepción hasta su percepción; y abrió un camino completamente nuevo. Artistas como Eduardo Chillida llevaron estas tendencias hasta los límites. Son muchos los ejemplos que aparecen a lo largo de todo el siglo XX en donde la síntesis de las formas se complementa con otras formas de experimentación, como en el caso de Alexander Calder.

El arte abstracto fue en su momento un desafío al sistema artístico, no solo en términos formales por la fractura definitiva con las enseñanzas académicas y las escuelas realistas, sino por retar a un sistema de valores puesto en entredicho al finalizar la guerra. Sus protagonistas fueron tan radicales que asumieron el papel de apóstoles de la vanguardia pregonando el evangelio de la abstracción, a veces como un proceso espiritual, y otras como fruto de la razón.

 

CURADURÍA: Marisol Argüelles.

MUSEOGRAFÍA: Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey.

SALAS: 5 | Planta baja.

TÉCNICA: Obra gráfica.

OBRAS: 102 piezas

CATÁLOGO

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