Exposiciones

EXPOSICIÓN
ABSTRACCIONES
Nueva York, París, Cuenca, México

26 DE FEBRERO AL 22 DE MAYO 2016

El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey presenta Abstracciones. Nueva York, París, Cuenca, México, una exposición organizada por el Museo de Arte Moderno (MAM) que revela un acervo especializado en el movimiento más influyente de la segunda mitad del siglo XX: el expresionismo abstracto nacido en Estados Unidos, y da testimonio de sus corolarios inmediatos: el informalismo y la abstracción lírica o geométrica que se propagaron en Francia, España y México.

La muestra está integrada por 52 obras de la Colección Peralta-Doménech, realizadas entre 1950 y 1970 por 45 creadores, entre ellos Ad Reinhardt, Alberto Gironella, Antoni Tàpies, Carlos Mérida, Cordelia Urueta, Fernando García Ponce, Francisco Corzas, Francisco Toledo, Gunther Gerzso, Jean Dubuffet, José Luis Cuevas, Lilia Carrillo, Manuel Felguérez, Mark Rothko, Pierre Soulages, Robert Motherwell, Serge Poliakoff, Willem de Kooning, Vicente Rojo e Yves Klein.

Ha pasado un siglo desde la aparición de la abstracción en la pintura occidental, con sus innumerables variantes y modalidades. Las de la posguerra, además de responder a una circunstancia de pluralismo artístico y cultural, acusan una naturaleza profética: en la acción misma de pintar, la energía del gesto y la espontaneidad en el manejo de la materia, se revelan no sólo innovadores argumentos para la conceptualización de la pintura, sino el preludio de otras formas de creación artística que paradójicamente, pusieron a prueba la propia pintura.

En este sentido, la exposición conformada por obras de los artistas más connotados del expresionismo abstracto, el tachismo, el informalismo, la pintura de acción y la ruptura de Latinoamérica, constituye un apreciable corpus que además de perfilar la genealogía de un arte que abrió la brecha a una nueva era artística, permite comprender mediante una extensa batería de recursos estéticos las dinámicas pictóricas actuales. Así, las pinturas que integran esta muestra aparecen como una trama que nunca deja de modificarse y que, desafiándose a sí misma, se desmantela y se reconstruye para renovarse una y otra vez, pese a la aparente inalterabilidad de sus componentes.

Si bien es cierto que los autores de las piezas proceden de países diferentes (además de los citados, Alemania, Canadá, Holanda e Italia), su producción contribuyó al realce de cuatro ciudades que asentaron la genealogía del arte abstracto, de las cuales toma esta exhibición su título.

Óleos, acrílicos, acuarelas, aguatintas, dibujos y esculturas dan cuenta de cómo, en Nueva York, Motherwell y De Kooning adoptaron el automatismo para transmitir la energía del gesto al atacar la tela (action painting), mientras Rothko extraía acentos metafísicos de vaporosos campos de color (color field painting).

En París, Soulages y Poliakoff eliminaron a golpe de brochazos espontáneos cualquier referencia a objetos reconocibles, Dubuffet reivindicó la expresividad tosca del arte bruto y Klein patentó sus monocromos azul profundo. A su vez, la España franquista vio resurgir la vanguardia contestataria con Tàpies y con el grupo El Paso, que se atrevió a injertar materiales de desecho como arpilleras y mallas de alambre a sus composiciones de severa paleta rojinegra.

Entre la juventud disidente de México, la Ruptura garantizó el relevo generacional, al ramificar la abstracción en la geometría, con Gerzso, Felguérez y Rojo, y en un lirismo que obedeció al caprichoso flujo sensorial, con Carrillo y Urueta. Por su parte, la figuración que rechazó el realismo encontró su cauce en los trazos expresionistas de Gironella, Cuevas, Corzas y Toledo.

Con frecuencia, el arte del medio siglo ha sido reducido a la presunta ventaja de la llamada Escuela de Nueva York sobre las vanguardias europeas truncadas por el conflicto bélico. Con el fin de desmentir este prejuicio, la curadora de la muestra, Sylvia Navarrete, intercaló las obras en las salas en función del diálogo entre su capacidad experimental y sus convergencias formales, y prescindió de los habituales criterios cronológicos o jerárquicos para poder valorar en una perspectiva igualitaria la súbita expansión de aquel fenómeno estético que transformó la cultura y los gustos de las sociedades occidentales, ávidas de lenguajes plásticos aptos para superar el trauma de la Segunda Guerra Mundial.

 

CURADURÍA: Sylvia Navarrete.

MUSEOGRAFÍA: Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey.

SALAS: 1 a 4 | Planta baja.

TÉCNICAS: Pintura, gráfica y escultura.

OBRAS: 52 piezas

CATÁLOGO

Esta exposición fue posible gracias al apoyo de: 
Logo-INBA