Fecha
Del 01 de agosto del 2024 al 31 de octubre del 2024
Espacio / Sala
Sala 1-4
Proscenios literarios es la primera revisión de carrera del artista Jorge Méndez Blake, cuya producción ha destacado en la escena nacional e internacional.
Bajo la curaduría de Víctor Palacios, la exhibición original de 59 obras fue producida por el Museo Cabañas, en Guadalajara y contó con el financiamiento de EFIARTES en el 2023, a través de recursos otorgados por la empresa Tracsa.
Como parte de las estrategias de colaboración institucional de MARCO, la exposición llega a Monterrey en una versión ampliada, con 103 obras en exhibición que se distribuyen mayormente por las salas 1 a 4 de la Planta Baja; parte de la producción también se exhibirá en el exterior de las salas. La serie de neones Biblioteca completa (2021-2023), con 17 obras añadidas para sumar 30 piezas del proyecto, se podrá ver en los muros del Patio Central.
Méndez Blake ha explorado la literatura y la arquitectura en sus 30 años de trayectoria, en ambos casos desde una perspectiva histórica, ya sea revisando los autores clásicos de la literatura o retomando aspectos de la arquitectura antigua o moderna. Aborda lo que se encuentra alrededor de la lectura y la escritura, algunas veces asumiendo el ejercicio de un escritor sin que el producto final sea un libro, por el contrario, presenta imágenes, retratos del artista mientras escribe, narraciones en videos, anotaciones en los márgenes de las páginas que son la huella de su lectura, o bien poemas enmarcados que el público puede leer.
El segundo interés se vincula con su formación como arquitecto egresado del ITESO. En sus obras, la arquitectura es un lenguaje natural que muestra en formato de maqueta, que considera formas arquitectónicas trabajadas en diversos materiales, desde los más accesibles como el acrílico, hasta los más sofisticados como el mármol.
Otra parte de sus proyectos está vinculada a las bibliotecas, un tema que Méndez Blake ha investigado para darle sentido al concepto y definición de este tipo de espacios, desde su función hasta su contenido y la posibilidad de conocimiento que ofrece al usuario. De alguna manera, esta exploración abarca intereses arquitectónicos y literarios, pues la estructura de un librero puede recordar al esqueleto de los edificios, al mismo tiempo, los libreros de una biblioteca son muebles que concentran ejemplares de obras literarias y otros temas.
La revisión de mediana carrera plantea un recorrido por el proceso creativo del artista y los intereses que ha abordado de manera recurrente en su discurso, bajo una lógica cronológica. Para abordar esos dos intereses, Palacios propone ver su producción a partir del término “proscenio”, que en la estructura de un anfiteatro es el sitio tras bambalinas entre el público y el escenario. Funciona como un umbral en el que se puede transitar hacia el espacio de la audiencia o bien encaminarse al escenario y formar parte de la obra.
“Está bien claro; son solo dos frases. Una: tengo que escribir porque lo necesito y aun para confesar que no sé hacerlo. Y otra: como no sé hacerlo tengo que no escribir”. “El libro vacío”, Josefina Vicens
“Si existe un problema realmente interdisciplinar es el de la lectura”. ”Variaciones sobre la escritura”, Roland Barthes
El telón comienza a levantarse, la página está en camino de voltearse, la tecla “W” a un instante de ser pulsada, la lectura a punto de iniciarse, la biblioteca y la ruina próximas a la extinción. Al parecer, Jorge Méndez Blake ha encontrado la forma de suspender, prolongar dichos lapsos/espacios intersticiales. Es en la poética y el devenir de éstos que su obra acontece.
La presente muestra retrospectiva integra un conjunto de obras concebidas por este prolífico e interdisciplinar artista durante las últimas dos décadas. Su despliegue en el espacio expositivo dista de seguir un orden cronológico y apuesta por articularse a partir de evocar tácitamente a un espacio escenográfico, arquitectónico e intersticial: el proscenio. En particular, de aquellos que fueron parte medular de los antiguos teatros griegos y romanos. Espacios liminales comprendidos entre la orquesta y el escenario en los que se desarrollaba la acción.
Inmerso en sus propios proscenios JMB expone, diversifica y pone en juego aquí la pulsión, el epicentro de su impulso creativo: trasladar, proyectar, traducir, al campo de las artes visuales cuestionamientos medulares en torno a la naturaleza del lenguaje, el vasto ámbito de lo literario y la arquitectura. En su ávido y plural ejercicio de lectura este artista edita, recicla, corrompe, reinterpreta obras literarias y espacios de diversa índole para entretejer una gama de narrativas simultáneas a través de la pintura, el dibujo, el video, la escultura, la instalación y el concomitante binomio escritura/lectura. Escribe, des-escribe y reescribe para preguntarse como lo hiciera el semiólogo Roland Barthes: ¿Dónde empieza la lectura? ¿Hasta dónde llega? ¿Podemos asignar a esa producción una estructura, fronteras? ¡Ingresemos al anfiteatro, abramos la discusión, el intercambio democrático! ¡Profanemos la biblioteca, su ordenamiento arquetípico, la estéril repetición de consignas y conocimientos anquilosados! Tal y como lo hace JMB ¡Defendamos la poesía e imaginemos otras literaturas!
Víctor Palacios