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El tiempo entre las formas – Luis Figueroa

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El tiempo entre las formas

El tiempo entre las formas

Luis Figueroa

Fecha

Del 01 de marzo del 2025 al 15 de junio del 2025

Espacio / Sala

Espacio uno

Información General

En la Capilla Legorriana, como es conocido el Espacio Uno, se encuentra El tiempo entre las formas. El artista Luis Figueroa (Venezuela, 1993) se centra en el concepto del tiempo como acto creativo, además de cómo es una medida de movimiento y cambio, nociones cruciales para entender el mundo. 

El artista intervino los muros del Espacio Uno con la obra No podía convertir en su ideal aquella calma que no existía en ningún lugar (2025). A través del color, el artista emplea colores azules, grises y tonos tierra y efectos degradados sin formas definidas para sugerir un paisaje, resultando en una imagen que podría recordar a un cielo nocturno.

El mural se combina con elementos escultóricos elaborados con papel modelado y policromado. La escultura principal es Motivo vuelve a veces (2025) ubicada al centro de la sala, una especie de torre cuyas formas están inspiradas en serpientes, haciendo alusión a animales mitológicos esqueletos. Las dos esculturas que compone la obra Ante el océano de tu amor, soy un río III y IV tienen formas ambiguas, similares a las de una mariposa, aunque no lo son. Para el artista, las esculturas están asociadas a los ciclos de vida, a la transformación y lo sagrado.

Tanto en el mural como en las esculturas, el artista explora el vínculo y la tensión entre el tiempo y el proceso creativo, combinando conceptos como la transformación, así como la creación de formas indefinidas que en su ambigüedad logran remitirse a la naturaleza.

Galería

Texto Curatorial

El trabajo de Luis Figueroa nos introduce en un juego entre lo sugerido y lo negado, donde el medio se desdibuja, revelando figuras en constante transformación. Sin seguir una línea fija, el tiempo en sus piezas se pliega y fragmenta, operando desde una lógica de exceso y exuberancia que remite a lo carnavalesco, donde las jerarquías se invierten y las formas se entremezclan sin restricciones. Lo humano, lo animal y lo vegetal dejan de ser categorías separadas para convertirse en cuerpos que mutan.

En el universo pictórico de Figueroa, los signos permanecen abiertos, ofreciendo múltiples lecturas en lugar de certezas. Sus imágenes son a la vez presagio y recuerdo, un espacio donde la ambigüedad opera como estrategia de resistencia: un campo donde lo inestable se vuelve potencia y lo efímero, posibilidad.

En esta séptima entrega de Espacio Uno, el artista amplía su investigación al incorporar elementos escultóricos en sus composiciones espaciales. Estas formas remiten a cuerpos serpentinos que se erigen y colapsan en su propio movimiento, así como a seres alados cuyo frágil revoloteo desafía la gravedad, convirtiéndose, junto al mural in situ, en relatos en construcción entre lo sagrado, lo profano y lo innombrable.

 

Brenda Fernández Villanueva

Curadora asociada

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