Fecha
Del 26 de enero del 2025 al 21 de abril del 2025
Espacio / Sala
Patio de las Esculturas
En el Patio de las Esculturas, el artista Leo Marz muestra dos obras de sitio específico dentro de la exhibición They Stare at You From Billions of Years Ago (Te observan desde hace miles de millones de años), que analiza ampliamente la cultura de la “viralidad” en redes sociales.
La nueva propuesta de Marz parte del concepto filosófico de hiperrealidad, planteado por Jean Baudrillard y para referirse a las estrategias de simulacro en la época contemporánea, donde la realidad es presentada a través de imágenes falsas, editadas o distorsionadas, borrando la frontera con la ficción. También, el artista aborda cómo distintos sucesos puedan ser simultáneos a pesar de estar ubicados en diferentes momentos temporales, ambos aspectos marcados por el consumo de información mediática y de redes sociales.
“El cuerpo de obra que estoy trabajando ahora parte sobre cómo en este momento las personas van de una realidad a otra y no hay diferencia entre lo virtual y lo real en la vida cotidiana, porque esa experiencia que tenemos en el espacio virtual manipula la manera en que entendemos la realidad”, explica el artista nacido en Jalisco que vive y trabaja en Monterrey.
“Me interesa la forma en que se yuxtaponen las experiencias, y mi preocupación no solo es la imagen, sino la manera en que se materializa la realidad. La pintura me permite ralentizar el tiempo para leer la escena, por un lado, la forma en que las personas se convierten en un objeto al representarse en una selfie en su celular, por otro, el celular se transforma de un objeto a un espacio, que son las redes sociales”.
Una de las obras es They Stare At You From Billions of Years Ago (2023) un mural en el que aplicó pintura acrílica utilizando sus huellas digitales sobre un fondo blanco. Alternando dos tonos de grises, las huellas dactilares crean un efecto visual semejante al ruido blanco o nieve, un patrón que aparecía en la televisión análoga cuando la señal era débil o nula, normalmente acompañada de un sonido particular, algo que en las señales digitales ya no existe. Además de la nostalgia que implica, al artista le interesa retomarlo porque se estima que un 1% de ese ruido blanco es provocado por la radiación cósmica del Big Bang, de acuerdo a investigaciones de los astrónomos Penzias y Wilson en la década de los 60.
Desde inicios de enero, el artista comenzó el mural estableciendo un patrón tanto con los colores como con sus manos, estampando sus huellas con pintura por la superficie, distribuyéndolas de manera minuciosa a una distancia similar cada una. Por la amplitud de la superficie, que es de 26 metros de largo por 5 de alto, la realización del mural requirió de varias jornadas, y el transcurso de ese tiempo para el artista es una forma de materializar el presente, marcar su presencia en un tiempo transcurrido. A su vez, la obra es un autorretrato conformado por miles de huellas dactilares, remitiéndose al uso actual de los dedos tanto para navegar por los dispositivos móviles, como para establecer una identidad biométrica.
En el lado opuesto se encuentra la segunda obra: Complete Bliss Is Not a Full Reality (2024), una escultura de luz neón con la forma de ojos retomados de una selfie; en este caso, corresponden a los de la famosa socialité Kim Kardashian. La mirada de una de las celebridades más mediáticas del momento se despliega en la parte superior del espacio, a una altura que permite su visibilidad desde fuera del edificio, justo frente al mural, como si observara el ruido blanco. Recientemente, Marz ha realizado esculturas en latón o acero retomando ojos de selfies famosas y reales; para esta obra eligió una de Kardashian por el fenómeno que representa en la actualidad a ser una figura pública que construye una realidad no solo ante su programa, sino en redes, donde la ficción y la veracidad son manipuladas por ella misma.
En su producción, el artista Leo Marz se ha interesado por trabajar a partir de ciertos sucesos conectados de alguna manera, a pesar de estar ubicados en diferentes momentos temporales. En un contexto marcado por la inmediatez en las comunicaciones, al artista le interesa abordar el transcurso del tiempo, la relación de un momento con otro, cuestionar el concepto de tiempo real y su nivel de veracidad. La realidad y su manipulación a través de la edición o para cuestionar su nivel de ficción es otra de las constantes en su discurso.