Una de las figuras artísticas más destacadas actualmente en el arte contemporáneo francés, se presenta en la Planta Baja del Museo desde el 11 de abril del año en curso en Sophie Calle. Cuídese mucho, gran instalación que ocupa las salas 1 a 4 integrada por fotografías, textos, videos y objetos.

Esta instalación se presentó por primera vez en la Bienal de Venecia 2007, en donde la artista participó representando a su País en el Pabellón Francés. Posteriormente se ha exhibido en instituciones de diferentes países del mundo, entre los cuales se encuentran Brasil, Estados Unidos, Dinamarca, Noruega, Francia, Finlandia y Canadá, siendo MARCO, con sus amplios y generosos espacios donde se ha mostrado de manera más completa, después de Venecia.

Sophie Calle (París, 1953) es una artista conceptual, cuya obra refleja su interés en investigar la personalidad, identidad e individualidad de diferentes personas, incluyéndose con frecuencia ella misma en esas exploraciones, en las que en realidad lo importante no es el sujeto de la investigación, sino las emociones, vivencias y vulnerabilidad del ser humano, con las que en un momento dado el espectador puede identificarse, independientemente de su nacionalidad y entorno socio-cultural.Sus instalaciones incluyen objetos, fotografías y textos -que ella llama textos económicos-, que algunos críticos han relacionado con el taller de literatura potencial Oulipo, fundado en Francia en 1960, formado por un grupo de matemáticos y escritores que se caracterizaban por la creación de obras a partir de técnicas de escritura limitada. Entre los miembros de ese taller literario podemos mencionar artistas tan importantes como Marcel Duchamp, Ítalo Calvino, Noel Arnaud y sus fundadores Raymond Queneau y François Le Lionnais.

Sophie Calle. Cuídese mucho se originó a partir de un correo electrónico que la artista recibió, en el cual su entonces pareja le notifica la terminación de la relación amorosa. La última, y trillada, frase de esa carta da título a la instalación. La artista ha relatado que, sintiéndose desorientada y sin saber muy bien cómo reaccionar a ese mensaje, decidió solicitar a 107 mujeres de muy diversas edades y profesiones, que analizaran y expresaran su opinión y emociones sobre dicho correo. Las respuestas, que en su momento fueron catárticas y le dieron tiempo de asimilar la situación, son un reflejo de la personalidad, entorno, profesión y vivencia personal de cada una de las participantes. Con este material, la artista integró un trabajo poético y conceptual que permite al espectador conocer de alguna forma la identidad no sólo de las mujeres que emiten su opinión, sino también del hombre que la envió, ya que al inicio de la instalación el visitante puede tomar una copia de la carta y formar su propia opinión o concordar con alguna de las respuestas. Entre ellas se incluye la respuesta de la madre de la artista, así como un simpático video -el cual, nos dijo Sophie, preparó como una broma- en el que una marioneta de un loro hembra (Brenda), destroza la carta con el pico y las garras. Como en todas las obras de Sophie, las fotografías -magníficas, por cierto- tienen la misma importancia que los textos.

La artista permaneció en Monterrey varios días para estar al pendiente del montaje de su instalación en las salas de MARCO, así como para participar en una charla abierta al público, en la inauguración para miembros del Museo, y en el recorrido de prensa. El 10 de abril, al término de este recorrido, tuvimos la oportunidad de entrevistarla brevemente, enseguida un extracto:

MR: Me parece que en tus obras, especialmente en esta instalación, no estás realmente hablando de Sophie Calle, sino hablando de ideas y emociones comunes a todo ser humano, aunque con frecuencia se ligan a tus vivencias.

SC: Sí, es cierto, esa es la idea. Eso me pasó, pero no es tampoco mi vida, hay otras cosas en mi vida que no cuento, pero sí es un elemento que es muy común.

MR: ¿Por qué no ver el punto de vista del hombre en la obra?

SC: Es que cuando empecé este proyecto me parecía que era realmente un tipo de carta que podía sólo ser enviada por un hombre a una mujer y no al contrario. Empecé con mujeres a ver cómo la recibían, porque para mí era típicamente masculina, y después, no pedí a hombres porque no quería que se volviera una cuestión sociológica: cómo responden los hombres en contra de cómo responden las mujeres. Para mí no era un trabajo sobre cómo reaccionan los hombres en relación con las mujeres. No quise que se volviera como una guerra, una confrontación, por eso me quedé con mujeres.

MR: Todas las respuestas son interesantes, llama la atención que algunas te dicen que tú misma pusiste las reglas ¿cuál es tu opinión al respecto?

SC: Bueno, yo no he juzgado las respuestas ya que todas me interesaban. No esperaba que una respuesta me diera la respuesta. Para mí, la respuesta era la colaboración de todas. Y cada respuesta refleja la personalidad de la persona.

MR: ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

SC: Un futuro muy cerca es una exposición dentro de 15 días en Nueva York, sobre la muerte de mi madre. He filmado su muerte, voy a exponer una pequeña película que muestra su muerte y he añadido otras cosas hablando de ella, como un homenaje.

Además de la instalación, dentro de las salas se presenta una selección de una pieza, esta sí esencialmente autobiográfica, la cual, como todas sus obras, mezcla realidad y ficción: Historias verdaderas, que incluye textos y objetos relevantes en su vida. Esta memoria literaria y visual inicia aproximadamente a los 6 años de edad de la artista y sigue abierta, sigue creciendo y nos acerca a conocer sus ideas y experiencias de una manera tan cercana que difícilmente encontraremos en otros creadores.

La muestra permanecerá en MARCO hasta el 31 de agosto y en torno a ella se han programado diversas actividades. Además, se cuenta con un catálogo en la tienda del Museo. Es una muy buena oportunidad de conocer la obra de esta importante artista contemporánea, que de una manera lúdica e interesante invita a reflexionar.