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El martes 25 de marzo desperté con una pintura de Toulouse-Lautrec, la programé en el celular para que fuera lo primero que yo viera al apagar la alarma. Ese día tendríamos en MARCO una conferencia de prensa con la artista francesa Sophie Calle, para platicar sobre su exposición Cuídese Mucho que se presentará en el Museo a partir del 11 de abril. La pintura de Toulouse-Lautrec (Jane Avril al salir del Moulin Rouge, 1893), presenta a una mujer casi anónima caminando por las calles parisinas, anónima sólo en comparación con los carteles que Toulouse-Lautrec dibujó de Jane Avril para publicitar el Moulin Rouge; en la pintura,la mujer pareciera querer pasar desapercibida. Quizás tuve esa asociación porque la noche anterior investigué la obra de Sophie Calle, y la quise imaginar caminando por las mismas calles parisinas investigando a alguno de los sujetos que presentaba en sus primeras piezas. En las que investigaba a una persona, casi como lo haría un detective, para luego “construir” la identidad de esa persona por medio de fotografías y narraciones literarias.

En 2007, Sophie Calle recibió un e-mail en el cual su entonces pareja sentimental rompía la relación. El correo estaba firmado con la frase “Cuídese mucho”. Calle mencionó durante la conferencia de prensa que en ese momento no supo interpretar el mensaje, especialmente esa última frase. Así fue el nacimiento de un proyecto, para el que convocó a 107 mujeres de distintas edades, talentos y profesiones, para ayudarla analizar, significar y posteriormente interpretar la “carta”. El resultado es un libro y esta exposición. En ella encontramos bailarinas, criminólogas, periodistas, astrólogas, poetas, matemáticas, dramaturgas, traductoras, pintoras y hasta una cacatúa (femenino). Enrique Vila Matas menciona que este proceso más que ser un intento autobiográfico, podría exponer varios modelos para lidiar con un acto tan común como puede ser una “peligrosa despedida”. Sophie Calle mencionó que el hecho puede “ser considerado banal, el simple acto en que una persona que no sabe cómo despedirse, se va; y la otra se queda sola”; sin embargo, la obra parece un campo de experimentación. El intento de significar la vida cotidiana parece hablar de la posibilidad de que en todo acto puede estar contenida una reflexión más trascendente.


Me encuentro ante la posibilidad de un acto de “sincronicidadjungeana”, no me parece mera coincidencia que los tres autores que más he leído en los últimos años tengan una relación con Calle. Georges Perec, miembro del grupo literario Oulipo en los años 60; Sophie Calle es asociada a ese grupo por la forma de construir sus piezas, para las que desarrolla estructuras que luego cumple como experimentos de registro y significación; también establece restricciones y modelos que al atravesarlos vitalizan la obra, procesos similares a los del Oulipo. Paul Auster, en 1992 escribió la novela “Leviathan”, que describe la vida de María, un personaje de ficción basado en la vida de Calle. Enrique Vila Matas en su libro “Exploradores del Abismo” realiza el relato “Porque ella no lo pidió”, en el que según las palabras del autor “Sophie Calle tiene una actuación estelar” pues, en un acto colaborativo, ella “haría” lo que él escribiera. ¿Será posible que por medio de esta exposición descubra una pieza nueva (para mí) del rompecabezas que relaciona los procesos de significación con la producción artística? ¿Mi interés por los autores mencionados se traduce a la vez en un reforzado interés por Calle? Debo confesar que me motivan los procesos que evidencian la ficción de nuestra realidad.

Al salir de la rueda de prensa, escuché a alguien hablar sobre una reflexión que tenía el escritor chileno Bernardo Subercaseaux sobre Rimbaud. Decía que era un poeta mal interpretado, que toda su “violencia”, era por un mal de corazón; y que en ello estaba su fuerza y belleza. Sophie Calle menciona que el hacer este proceso con la carta: “Analizarla, comentarla, bailarla, cantarla. Diseccionarla. Agotarla. Entenderla por mí. Responderla por mí. Es una manera de tomar tiempo para el rompimiento. Una manera de cuidar de mí misma.” Tal como le fue sugerido en la misma carta.


La exposición se forma de las piezas Cuídese mucho (2008) y True Stories (1988-2012). Puede ser visitada en las salas 1 a la 4, del 11 de abril hasta el 31 de agosto de 2014. Ha sido expuesta en importantes museos de Francia, Canadá, Estados Unidos, Brasil, Inglaterra, Países Bajos, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Noruega y en la 52 Bienal de Venecia 2007.


Sala de la exposición Sophie Calle. Cuídese mucho en MARCO,