El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey se enorgullece de brindar al norte del país la oportunidad de ser partícipe de los homenajes realizados al artista Diego Rivera a 50 años de su muerte, con la muestra Diego Rivera. Epopeya Mural.

Dicha exposición se trata de una edición de la que se presentara en el Museo del Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México durante el último trimestre de 2007.

Las piezas comprenden no sólo la obra realizada por Rivera entre 1921 y 1957, pues también se presentan bocetos, apuntes, calcos y estarcidos elaborados como parte del proceso creativo del pintor.

Se podrán apreciar importantes murales realizados tanto en edificios públicos como en domicilios particulares de México y el extranjero, así como proyectos inconclusos, con lo que el público regiomontano tendrá un acercamiento profundo a la complejidad técnica y creativa del artista.

Diego Rivera. Epopeya Mural está conformada por piezas procedentes de museos, instituciones y colecciones particulares nacionales y extranjeras.br />

Destacan murales transportables que forman parte de series mayores hoy disgregadas o destruidas, como las piezas que formaron parte del mural Retrato de Norteamérica, realizado para la New Workers School o Río Juchitán, perteneciente a un coleccionista privado.

Con Diego Rivera. Epopeya Mural, MARCO inicia el 2008 reiterando su compromiso de llevar a su público el rico patrimonio cultural de los mexicanos.

DURACIÓN: Del 25 de enero a abril, 2008.
SALAS: 1, 2, 3 y 4 / Planta baja.
NÚMERO DE OBRAS: Alrededor de 140 piezas.
TÉCNICAS: Dibujo, litografía, fresco, impresión cromogénea, acuarela, temple y óleo. Se incluyen además proyecciones de documentales sobre la realización de los murales.
CURADURÍA: Juan Rafael Coronel Rivera y Américo Sánchez.
MUSEOGRAFÍA: Bertha Cantú.


PRESENTACIÓN

La historia del muralismo mexicano estaría incompleta sin la figura de Diego Rivera.

Nacido en Guanajuato, Guanajuato el 8 de diciembre de 1886 bajo el nombre de Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez, su primera instrucción en el arte la recibió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de la ciudad de México; también estudió el arte tradicional europeo en la Academia de San Carlos del Distrito Federal.

A los 16 años ya dejaba ver su talento y su estilo único, tendiente al mexicanismo por influencia de José Guadalupe Posada.

En 1907 viaja a España donde tiene contacto con la obra de Goya, El Greco y Brueghel en el museo de El Prado de Madrid. En París se integra al movimiento cubista de vanguardia, el cual abandona cuatro años después.

De regreso en México recibe la comisión del gobierno de participar, junto con José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, en un programa cultural dirigido a llevar el arte a las masas mediante la realización de frescos en edificios públicos.

En su trabajo logra conjuntar la técnica europea con sus raíces mexicanas, tomando como temas el indigenismo y el socialismo, movimiento político con el que se identificaba y al cual su obra sirvió como vehículo de propaganda.

Su afiliación al Partido Comunista Mexicano y su constante activismo le valen ser invitado a participar e los festejos por la primer década de la Revolución de Octubre en la Unión Soviética, lugar donde también realiza reconocidas obras.

Parte importante de su trabajo se desarrolla además en Estados Unidos, donde destaca su mural de la Unidad Panamericana, exhibido en la Exposición Internacional de Golden Gate y las pinturas que se encuentran en el San Francisco Art Institute y en el Instituto de Artes de Detroit.

Es también en este país donde se suscita uno de los episodios más controvertidos de su vida, cuando el industrial John D. Rockefeller Jr. lo contrata para realizar un mural en el lobby del edificio RCA, perteneciente al Rockefeller Center.

El hombre en una encrucijadaa es el título de dicho trabajo en el cual, al final, incluyó un retrato de Lenin, lo cuál fue considerado por Rockefeller como un insulto y derivó en la destrucción del mural. Poco después realizaría este mismo mural en el tercer piso del Palacio de Bellas Artes de México.

Siempre polémico, provocativo, incitador del debate, Rivera fallece el 24 de noviembre de 1957 en Coyoacán, ciudad de México.


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