El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey tiene el privilegio de albergar la exhibición más extensa realizada hasta hoy de la obra de una de las figuras más relevantes de Brasil, el escultor Ernesto Neto. La lengua de Ernesto. Obras 1987-2011 embarca al espectador en un viaje estimulante para todos los sentidos, un encuentro con la propia corporalidad, la fragilidad y la sensualidad innata en el ser humano.

Neto ha participado en innumerables muestras colectivas e individuales alrededor del mundo, como en la Tate Modern Gallery de Londres, el Centre Georges Pompidou en París, la 49° Biennale di Venezia y el Museo d’Arte Contemporanea di Roma. Sus piezas forman parte de importantes colecciones como la del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Solomon R. Guggenheim Museum y el MoMA, The Museum of Modern Art.

Alejado de la escultura convencional, su trabajo incita al visitante a apropiarse de la pieza, a complementarla, a darle vida, a convertirse en protagonista al interactuar con ella. Sus obras se pueden oler, sentir, tocar, oír, usar, atravesar, penetrar. Los sentidos se magnifican y afloran a través de las grandes instalaciones que se funden en las salas del Museo, volviéndose únicas e irrepetibles.

La noción del cuerpo aparece constantemente en el trabajo del brasileño, en ocasiones como parte misma de la escultura. Tal es el caso de M.E.D.I.T., 1994 (Metamorfose espiritual do inconsciente topológico/ metamorphosis of the topologic unconscious), siete fotografías en blanco y negro realizadas en colaboración con Murillo Meirelles y O escultor e a deusa, 1995, también fotografía. En ambas, el escultor utiliza su cuerpo como materia prima de la escultura.

La piel, ese órgano que envuelve y protege el cuerpo, se materializa en muchas de las obras de Neto como licra, medias y estambre; un ejemplo de ello es Nave Deusa, 1998 hecha de tul de licra, poliamida y medias. De factura más reciente, se puede mencionar Symbiointestubetime - the flavour happens in a state of being flavour flower womb domus, 2010, realizada con tul de poliamida, foam, tela y madera de chapa, en la cual el espectador entra a una monumental estructura de aspecto orgánico.

El visitante puede tocar y pasar a través de las piezas, incluso hacerlas suyas e interactuar en un grado máximo al usarlas como un traje, como en el caso Humanóides, 2001, una familia de seres casi amorfos realizados en tul poliamida y esferas de poliestireno.

El estímulo del olfato está presente en la mayoría de las piezas, como Divagar Pá Num Machucar a Luz Que Pinta o Meu Acesso, 2004, elaboradas con tul, poliestireno, orégano y lavanda, así como con Pequena Pele de Lavanda, 2001 hecha con tul y lavanda.

Con una ambientación muy colorida, quizá una remembranza de su país natal, el público se topa con la pieza Tambor, 2010, elaborada con crochet y complementada con tambores y un piano que se pueden tocar.

Además de las instalaciones, la muestra incluye 84 dibujos elaborados con distintas técnicas como tinta sobre papel; bolígrafo de plata y tinta sobre papel; grafito sobre papel; cera e hilo sobre papel; yeso sobre papel, y cera, cuerda y grafito sobre papel. A la par, el Patio de las Esculturas alberga Mitodengo, 2009, estructura de acero que asemeja una enorme criatura abstracta que alza del suelo.

La lengua de Ernesto. Obras 1987-2011 permanecerá abierta al público del viernes del 9 de diciembre, 2011 al domingo 25 de marzo, 2012.


© MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE MONTERREY, 2018 | Zuazua y Jardón S/N, Centro. Monterrey, N.L. México, 64000 | T. +52 (81) 8262.4500

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