A tres años de haber abierto las puertas al público, y de desplegar un considerable esfuerzo por colocarse como uno de los centros culturales más dinámicos, el Museo decidió dar un paso trascendental al establecer el PREMIO MARCO.

Los artistas participantes son originarios de muchos países. Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, Estados Unidos de América, Guatemala, Haití, Inglaterra, Italia, México, Perú, Puerto Rico y Venezuela estuvieron dignamente representados.

Las 98 piezas: 80 pinturas, 10 esculturas, 6 instalaciones y 2 collages, fueron sometidas a juicio de un Jurado internacional e interdisciplinario, que el 12 de noviembre de 1994, decidió, mediante un proceso de votación cuidadosamente estudiado, otorgar el PREMIO MARCO 1994 a la obra Sácate uno muela (1994) de Julio Galán.

PRESENTACIÓN
Por Fernando Treviño



A tres años de haber abierto nuestras puertas al público, y de desplegar un considerable esfuerzo por colocar a nuestro Museo como uno de los centros culturales más dinámicos, se decidió dar un paso trascendental en nuestra historia al establecer el PREMIO MARCO.

La ciencia, la música, la literatura y la arquitectura cuentan con reconocidos premios de prestigio mundial. Esto hace más evidente la ausencia de un premio importante a las artes visuales. Nuestro propósito es cubrirla, mediante el establecimiento de un premio anual, que además de distinguir al galardonado, sirva para impulsar el talento de los jóvenes artistas dedicados a desarrollar sus aptitudes para creación dentro de la plástica.

Este año en particular, el Consejo de Directores de MARCO decidió invitar a un selecto grupo de reconocidos artistas contemporáneos a donar una obra a la Colección Permanente del Museo. Las obras, que podrían ser pintura o escultura, serían sometidas al examen de un Jurado que seleccionaría una sola obra para concederle el PREMIO MARCO, consistente en doscientos cincuenta mil dólares en efectivo y un trofeo.

Noventa y ocho artistas aceptaron la invitación del Museo. Sus obras se presentan en la planta alta del Museo, y son consideradas por MARCO como joyas de su acervo artístico con un valor propio, individual y único.
Agradecemos a todos los participantes su generosidad y el acucioso cuidado que tuvieron en producir una obra de primordial importancia. Conocemos la trayectoria de cada uno de ellos, y sabemos que todos se esforzaron en plasmar lo mejor de sí mismos, para darle a cada pieza un artístico valor agregado que es imposible describir y reconocer con palabras.

Los artistas participantes son originarios de muchos países. Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, Estados Unidos de América, Guatemala, Haití, Inglaterra, Italia, México, Perú, Puerto Rico y Venezuela estuvieron dignamente representados.

Las 98 piezas: 80 pinturas, 10 esculturas, 6 instalaciones y 2 collages, fueron sometidas a juicio de un Jurado internacional e interdisciplinario, que el 12 de noviembre de 1994, decidió, mediante un proceso de votación cuidadosamente estudiado, otorgar el PREMIO MARCO 1994 a la obra "Sácate uno muela" (1994) de Julio Galán.

La ceremonia de entrega del PREMIO MARCO, se efectuará el viernes 20 de enero de 1995; la exposición abre al público el 21 de enero, e integra nuestra Colección Permanente y la ponemos a disposición de museos e instituciones culturales que deseen exhibirla en el futuro.

La Colección Permanente de MARCO, posee un significativo número de obras. De esta manera, hemos dado el primer paso para el establecimiento del PREMIO MARCO como un merecido reconocimiento a las artes visuales.


MARCO EN LA ENCRUCIJADA: EL INICIO DE LA COLECCION PERMANENTE
Edward J. Sullivan
(Fragmento de su ensayo incluido en el catálogo del PREMIO MARCO)

La inauguración en 1991 del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey fue un Acontecimiento fundamental en el desarrollo del arte moderno en México. Además de ser su sede el edificio de gran significación arquitectónica de Ricardo Legorreta (y la prueba de cualquier estructura de verdaderos alcances yace en su número de detractores y de defensores), el museo se inició en un audaz programa de exposiciones de arte contemporáneo internacional, que difícilmente ha podido igualarse, incluso por las instituciones culturales de mayor prestigio de la República Mexicana. Si bien la primera gran exposición de MARCO, Mito y Magia en América: Los Ochenta fue criticada por muchos por mostrar una visión de los años ochenta que se concentraba en lo pictórico y expresivo, logró presentar una de las antologías más completas del neoexpresionismo y otras tendencias similares organizadas por museos en años recientes.

Exhibiciones posteriores de maestros como Mimmo Paladino, Saint Clair Cemin, Julio Galán, Nahum Zenil y otros, han llevado al público regiomontano una visión más compleja del arte contemporáneo. Aunque las actividades de MARCO se han centrado en el arte de finales del siglo XX, el Museo también ha conseguido montar varias exposiciones muy importantes de figuras individuales más históricas y de movimientos artísticos. Entre éstas se cuenta una retrospectiva del fotógrafo Romualdo García, las obsesionantes imágenes de Hermenegildo Bustos y la reciente muestra histórica de la producción artística del estado de Jalisco.

Los esfuerzos de MARCO complementan el muy ambicioso programa de exposiciones que ha distinguido de forma constante al Museo de Monterrey desde su fundación hace ya más de quince años.

Los esfuerzos conjuntos de ambas instituciones, al igual que la solidez de algunas de las galerías con espíritu visionario de la ciudad, y el esfuerzo laudable de los coleccionistas entusiastas y perspicaces de Monterrey, que con tenacidad han apoyado a las artes visuales en las últimas décadas, han convertido a la ciudad en la segunda metrópoli artística de México en un período asombrosamente corto.

Además es importante señalar que las exposiciones organizadas por los dos museos principales de la ciudad están atrayendo cada vez más a un público internacional de Europa, Estados Unidos y América Latina.

Varias de las exposiciones de MARCO han sido comentadas en prestigiosas revistas de arte del extranjero y con frecuencia son mencionadas por críticos en sus reseñas de itinerarios artísticos internacionales.

Muchos de los que han estado estrechamente vinculados a MARCO desde su inicio han deseado la formación de una colección permanente de arte contemporáneo.

Desde su fundación, la idea de formar una colección de arte del continente americano, con una mayor especialización de trabajos latinoamericanos, ha sido fundamental para el Museo.

En América Latina existen relativamente pocas instituciones cuyo enfoque sea la formación de colecciones destinadas a promover la integración de naciones de habla hispana y portuguesa.

El Museo de Bellas Artes en Caracas y la Casa de las Américas en La Habana se cuentan entre las escasas instituciones con importantes colecciones de arte moderno latinoamericano.

En Estados Unidos únicamente el Dallas Museum of Art, la Huntington Art Gallery at the University of Texas, en Austin y el Museum of Modern Art of Latin America, en Washington, ofrecen una antología enciclopédica de pintura moderna, escultura y obra gráfica de América, a pesar de que sus acervos son modestos. En la actualidad MARCO está incursionando en esta emocionante pero difícil empresa.

Aunque va a incluir algunas obras de distinguidos artistas del ámbito norteamericano y europeo, el Museo intenta adquirir una amplia colección de pintura, escultura, instalaciones y obras sobre papel de algunos de los artistas más originales que trabajan hoy en día en América Latina.

La selección de artistas a incluirse en cualquier colección permanente es siempre el producto del gusto de una época determinada.

Los artistas invitados a participar en el Premio MARCO están considerados, en 1994, como los más representativos de las tendencias y estilos actuales. Con el transcurso del tiempo su arte será necesariamente visto bajo otra luz. Algunos se transformarán en futuros "maestros" mientras que otros quedarán confinados en las bodegas.

La importancia de establecer una colección permanente es obvia. Muchas organizaciones de arte contemporáneo han optado por funcionar como espacios de exposiciones o Kunsthallen.

Desprovistos de una colección permanente organizan exposiciones que se inauguran y se clausuran. No hay necesidad del cuidado continuo y la conservación de obras que son responsabilidad constante de la institución. Poseer una colección permanente es un serio reto para cualquier museo. Debe ser debidamente preservada.

Una selección de la misma deberá idóneamente estar expuesta al público en todo momento, y a los responsables de la colección permanente se les deberá confiar importantes decisiones que atañan a la adquisición de obras y en ocasiones, la eliminación de otras que dejan de ser esenciales para la coherencia e integridad de la colección.

No obstante, los beneficios de una colección permanente son enormes. En un tiempo como el nuestro en donde el público presta casi demasiada atención a la novedad de exposiciones que cambian constantemente, es necesario que el visitante pueda estudiar durante un periodo largo obras que sabe que tienen en el museo.

El valor educacional de una colección permanente es incalculable. La oportunidad de ver de forma regular un gran número de obras de artistas destacados puede reconfigurar la conciencia cultural de una comunidad entera, aumentando su conocimiento no sólo de las tendencias artísticas sino también de patrones culturales más amplios y de ideas que inevitablemente tendrán un impacto en su comprensión del desarrollo estético y la expresión de grandes sectores de múltiples sociedades.

La oportunidad brindada por el Premio MARCO es atractiva para aquellos artistas cuyas obras han sido aceptadas al concurso y única para el Museo que gozará del lujo de establecer los cimientos de su colección permanente con el trabajo entregado.

Existen, inevitablemente, muchas lagunas. Muchos de los artistas cuyas pinturas, esculturas y obra gráfica se encuentran en la lista de adquisiciones deseables para el Museo no competirán por el premio. Sin embargo, aquellos maestros que sí integran la lista de aspirantes al prem io se consideran entre los más respetados de América Latina, Canadá, Estados Unidos y Europa. Una gran variedad de tendencias artísticas estará ejemplificada: desde un sobrio y elegante minimalismo, hasta la exuberancia del neobarroco y de los neoexpresionistas.

Mientras que en algunos de estos trabajos se plasman diversos mensajes políticos, otros son extremadamente subjetivos y autobiográficos. Algunos comentarios sobre unos cuantos de los notables artistas cuyo arte pasará a integrar la colección permanente quizá pueda ayudarnos a aclarar las diversas estrategias estilísticas e ideológicas propuestas por los artistas de la naciente colección permanente de MARCO.

El jurado del PREMIO MARCO decidió el día 12 de noviembre de 1994 otorgar el PREMIO MARCO a la obra:

Sácate una muela, 1994
Óleo sobre tela
132 x 193 cms.
Autor: Julio Galán

Otros artistas finalistas, en orden alfabético, fueron:
Martha Pacheco – Mexicana
Mimmo Paladino – Italiano
Georgina Quintana – Mexicana
Néstor Quiñones – Mexicano
Arturo Rivera – Mexicano
Rosa María Robles – Mexicana
Ray Smith - México-americano
Jorge Tacla – Chileno
William Wegman - Norteamericano

Con este esfuerzo el Museo establece un premio para la plástica, cuya ausencia hasta el momento se ha hecho más notable al existir otros para los campos de la ciencia, la economía, la literatura y la arquitectura.

El Lic. Fernando Treviño Lozano, Director General de MARCO, expresa que con la creación de este premio -que se espera vaya adquiriendo prestigio en el futuro- el Museo inicia una segunda etapa dentro de sus planes de trabajo: la formación de la colección permanente.

"Para hacer posible el Premio y la formación de la colección permanente, el Consejo de Directores decidió invitar a un selecto grupo de reconocidos artistas contemporáneos o donar una obra creada especialmente para el Premio".

Los artistas participantes fueron 98, el tema fue libre, e independientemente del Premio, la obra de todos los artistas participantes entrará a formar parte de la colección permanente del Museo.

"Este es un proyecto muy especial, único en el mundo", explica Treviño Lozano, "ya que tras seleccionar a un grupo de artistas e invitarlos a participar, un jurado selecciona un ganador del Premio MARCO y con ello también se promueve el arte contemporáneo".

Se montará una exposición especial en MARCO para exhibir las obras participantes de enero a abril de 1995. La inauguración de la muestra coincidirá con la entrega del Premio MARCO el día 2O de enero de 1995 al acreedor del mismo.

Treviño Lozano añadió que anualmente se entregará el Premio MARCO, aunque el esquema futuro puede variar, de acuerdo a las directrices del Consejo de Directores del Museo.

"Se trata de institucionalizar este Premio, tanto los adhesiones a la colección permanente como el Premio MARCO, y la meta es lograr que tome prestigio con el tiempo", enfatiza.

Se editará un catálogo especial que reúna esto obra como un documento de registro y memoria.

Desde octubre empezó a llegar obra a1 Museo lo cual permanecerá en la bodega hasta el montaje de lo exposición, que inicio o mediados de enero de 1995.

LOS ARTISTAS INVITADOS
El que esta primera ocasión sean seleccionados algunos artistas, no quiere decir que en ocasiones futuras la lista sea idéntica, advirtió (se anexa lista).

"Conforme pasa el tiempo la lista iría cambiando, e incorporando a ella a los nuevos valores, sobre todo a los que vayamos descubriendo con los exposiciones que hacemos aquí y lo que vemos en otras portes", dijo.

EL JURADO
Cristina Brittingham de Ayala (Consejero de MARCO), Miguel Cervantes, Alberto de lo Garzo Evia (Consejero de MARCO), Luis Carlos Emerich, Walter Hopps, Ricardo Legorreta, Rosa María Malet, Charles Merewether, Francesco Pellizzi, Diego Soda (Consejero de MARCO), Yolanda Santos de Garza Lagüera (Consejero de MARCO), Edward Sullivan, Lorenzo Zambrano (Consejero de MARCO).

Miguel Cervantes
Estudios de literatura y filosofía en la UNAM. Involucrado en el mundo del arte desde varias perspectivas: como artista, promotor y curador (de exposiciones realizadas en importantes instituciones nacionales e internacionales), autor de ensayos para catálogos de exposiciones coordinadas por él, como Mito y Magia en América: Los Ochenta, JALlSCO: Genio y Maestría de MARCO.

Luis Carlos Emerich
Estudia arquitectura en la UNAM. Ha publicado varios libros relacionados con las artes plásticas, colaborador de artículos sobre artes plásticas en periódicos y revistas nacionales e internacionales, curador de varios exposiciones en MARCO para las que ha escrito sus respectivos ensayos en los catálogos, como Nahúm B. Zenil, 100 Pintores Mexicanos, Leonora Carrington, Una Retrospectiva.

Walter Hopps
Curador y director de importantes galerías y museos en Estados Unidos. Director Fundador de The Menil Collection en Houston y actual curador de dicha institución. Ha coordinado exposiciones y escrito los ensayos de los catálogos de muestras como: Joseph Cornell: Años cincuenta y sesenta, Robert Rauschenberg: The early 1950s, Max Ernst: Dada and the Dawn of Surrealism.

Ricardo Legorreta
Nace en la ciudad de México. Estudia arquitectura en la UNAM. Funda Legorreta Arquitectos, despacho que ha coordinado importantes proyectos nacionales e internacionales. Miembro del Jurado Pritzker de Arquitectura (Premio Nacional de Artes 1991, Arquitecto de las Américas 1992, ganador de la Segunda Bienal de Arquitectura en México.

Rosa Maria Malet
Directora de la Fundación Joan Miró. Estudia Filosofía y Letras, especialidad en Historia del Arte por la Universidad de Barcelona. Siendo especialista en Joan Miró ha curado un sinnúmero de exposiciones de este artista que han itinerado por importantes museos del mundo. Autora de varios libros y coordinadora de catálogos alrededor de la vida y obra de Joan Miró.

Charles Merewether
Co-curador de Mito y Magia en América: Los Ochenta y de algunas otras exposiciones que han sido presentadas por MARCO, como Saint Clair Cemin, Arnaldo Roche. Actualmente funge como Collection Development Specialist, en The Getty Museum en Santa Mónica, California. Ha escrito ensayos para los catálogos de las exposiciones que él ha coordinado.

Francesco Pellizzi
Es editor de la Revista RES. Esta revista es de antropología y estética y se publica en la Universidad de Harvard. Tiene el título de Antropólogo y es Consejero de The Menil Foundation, es autor de varias revistas especializadas en antropología y estética.

Edward Sullivan
Director del Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Nueva York. Curador, escritor y experto en arte latinoamericano. Ha escrito ensayos para catálogos y revistas especializadas en arte latinoamericano.


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