Las pinturas de Susan Rothenberg poseen tal sutileza, fuerza y refinamiento, que pueden ser apreciadas por personas de todos los gustos y edades. Su lenguaje y propuesta son universales. Con una extraordinaria sensibilidad fusiona la figura y la abstracción; y así, desde una sugerida silueta ósea o equina, que adquiere su muy particular dinamismo a través de una reducida paleta, hasta los poderosos geometrismos rojos, azules o amarillos, Rothenberg siempre tiene algo maravilloso que comunicar.

Cada pieza contiene docenas de horas de trabajo. En eso reside parte de su genio como pintora: en hacer que horas de creatividad, de estudio, de ejecución y de correcciones, se traduzcan en lo que parecen unos cuantos trazos. Mas en ellos, la máxima sencillez contiene la más impresionante y cautivadora belleza.

Fernando Treviño Lozano, Director General de MARCO.

DURACIÓN: Del 4 de octubre, 1996 a enero, 1997.
SALAS: 1 a la 4 / Planta baja.
NÚMERO DE OBRAS: 48 pinturas.
CURADURÍA Y MUSEOGRAFÍA: Michael Auping.
CATÁLOGO: Incluye ensayos de Michael Auping, Peter Schjeldahl, Robert Starr y Richard Tuttle, además de una entrevista a la artista realizada por Joan Simon.


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