La más amplia visión sobre la pintura de Jalisco conformada hasta la fecha -donde predominan piezas maestras y obras poco conocidas unidas a los jóvenes artistas de la actualidad- es la nueva exposición de MARCO llamada Jalisco: Genio y Maestría.

Así, la totalidad de la planta baja y la planta alta del Museo exhibirá del 20 de mayo y hasta finales de agosto, el paisaje y la cultura jalisciense a través de retratos, retablos, rostros de niños, que son testimonios de la historia del Occidente de México.

Después de estar en tierras regiomontanas durante tres meses, Jalisco: Genio y Maestría viajará a la Ciudad de México para ser presentada en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.

En esta exposición, organizada por MARCO, el espectador encontrará un vivo registro de la memoria, una ventana directa a una época pasada: revelaciones de miradas, perfección de detalles y fugaces apariciones de la vida jalisciense.


vida jalisciense.

DURACIÓN: Del 30 de mayo a agosto, 1994.
SALAS: 1 a la 11 / Planta baja y alta.
NÚMERO DE ARTISTAS: 42.
CURADURÍA Y MUSEOGRAFÍA: Miguel Cervantes.


PRESENTACIÓN

"La aportación del arte jalisciense a la herencia cultural de México es de una diversidad y riqueza excepcionales. En esta oportunidad podrán apreciarse dos siglos de producción pictórica, el XIX y el XX: de la Independencia a nuestros días".

"La obra aquí reunida es testimonio de la continua renovación que toda auténtica tradición exige", afirma el Lic. Fernando Treviño.

El Director General de MARCO agrega que esta obra podría definirse como la conquista de una arte mexicano, según se sigue de los notables retratos de José María Estrada, y de ahí al arte de vanguardia del siglo XX, cuyos exponentes señeros, como el Dr. Atl y José Clemente Orozco, se hacen presentes en todo su vigor.

Por su parte, Miguel Cervantes, curador y museógrafo, destaca sobre la muestra la importancia del planteamiento de una tradición notable de pintura de Jalisco como un estado muy prolífico que desde los siglos 19 y 20 ha dado a México una abundancia de artistas en varios géneros: pintura, poesía, música y literatura.

"Hay que destacar también que esta exposición es la más amplia visión sobre la pintura de Jalisco donde hay obras poco conocidas hasta hoy, como por ejemplo José Clemente Orozco y, además, están reunidas muchas obras de José María Estrada, hecho que realmente significa un gran privilegio tener en MARCO a tantos 'Estradas' juntos.

"Las figuras centrales de la exposición, son: José María Estrada en el siglo 19 y José Clemente Orozco en el siglo 20", afirma Cervantes.

El Lic. Rafael Tovar y de Teresa, Presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, señala que la institución que dirige ha participado entusiastamente en la realización de esta muestra.

"Hemos participado con entusiasmo en este proyecto, buscando enriquecer el contenido de la muestra y promoviendo con el mayor interés su presentación en el Antiguo Colegio de San Ildefonso".

"De esta manera", agrega, "un público mayor comparte la estimulante y reveladora experiencia de este recorrido singular por las visiones y las imágenes de dos siglos de pintura en Jalisco".

Esta notable muestra hace justicia a la riqueza y la continuidad de la tradición plástica de una de las entidades de la República de más fecunda historia cultural, indica Tovar y de Teresa.

"Las casi trescientas obras que la forman, creación de más de cuarenta pintores de distintas épocas, ofrecen una extensa visión del desarrollo de la pintura en Jalisco durante nuestra etapa independiente, desde los inicios del siglo XIX a la actualidad" MARCO edita un catálogo de lujo a todo color con ensayos de presentación de Carlos Monsiváis, Alberto Ruy Sánchez, Jorge F. Hernández y Jaime Moreno Villarreal, que estará disponible en la tienda del Museo.

Jalisco: Genio y Maestría, inicia en 1800 en MARCO”: Miguel Cervantes

Cervantes explica que la idea central de la exposición es que reúne dos siglos de tradición plástica de Jalisco: el del México anterior y el posterior a la Independencia.

La muestra inicia en 1800, donde todavía hay una influencia colonial, después se vive la transición y el surgimiento del México independiente y es entonces cuando aparece una pintura mexicana.

Jalisco: Genio y Maestría está organizada de la siguiente manera: en la sala 1 están los antecedentes de la pintura del México independiente y luego se refleja la transición de la colonia hacia el México Independiente, expresa Cervantes.

José María Estrada es la figura central del México del siglo 19, y las salas 2 y 3 están dedicadas a él porque es el más grande retratista de ese siglo -junto con Hermenegildo Bustos-. La importancia de Estrada radica en que funda e inventa una tradición retratística en México; él surge en la pintura de Jalisco en la década de los treinta.

Orozco, uno de los grandes muralistas mexicanos, se exhibe en Jalisco: Genio y Maestría con la obra de caballete poco vista hasta ahora, y hay que destacar que n la muestra hay un mural nunca antes exhibido llamado La Fiesta de los Instrumentos.

Después de Estrada, expresa Cervantes, en Jalisco surge un periodo de academismo, y la sala 4 está dedicada al periodo académico. En la sala 5 entra el siglo 20 con el Dr. Atl, Orozco, y otros exponentes, quienes son pintores modernos porque la vanguardia ya aparece en su obra como idea.

En esta generación de artistas también influye la Revolución Mexicana, porque este movimiento cambia la concepción de México dando pie al surgimiento de una pintura nacionalista.

Los pintores contemporáneos de Jalisco están en la salas 6, 7 y 8, y los integrantes de las nuevas generaciones aparecen en las salas 9, 10 y 11.

El retrato de los niños es muy importante en Jalisco: Cervantes una tradición sui géneris y muy jalisciense son los retratos de los niños y por ello este tipo de manifestación artística está abundantemente representada en esta exposición.

Cervantes expresa que en el siglo 19 se retrataba mucho a niños y niñas, y lo curioso es que esa tradición, se prolonga hasta la modernidad con Juan Soriano, María Izquierdo, Guerrero Galván, quienes también los realizaban. "Esta tradición es muy peculiar", agrega, " porque en México, no hubo ese tema de retratos de niños más que en Jalisco".

"Se trata de una herencia colonial de ese estado porque su economía era pobre, el heredero de la familia era muy importante en esa época; creo que de ahí viene la fascinación por los niños".

Cuando moría el niño mayor y heredero se le hacía un retrato. En el siglo 20 siguen dándose los retratos de niños. Y esto es muy curioso porque ni en Picasso, que pintó de todo, es una característica que no se dio.

HABLAN MONSIVÁIS, RUY SÁNCHEZ Y F. HERNÁNDEZ

En su ensayo La cultura de Jalisco: invenciones, destrucciones, logros Monsiváis explica que en Jalisco se da la mezcla, prácticamente única, del impulso de la Revolución Mexicana con el de las tradiciones.

"Y esto culturalmente influye en tendencias y obras individuales", dice. Si del influjo revolucionario nadie escapa, ya no es tan común ligarlo a una estética muy elaborada que viene de la observación minuciosa de lo cotidiano y de la reelaboración artística de creencias fundamentales.

Para Monsiváis la consagración estética de pueblos y costumbres, en Jalisco se advierte en los gallos, las niñas muertas, los ángeles, las prostitutas arcangélicas, los cristos yacentes, los adanes y evas y los caballitos de Chucho Reyes.

Jalisco también se percibe en las niñas luminosas de Guerrero Galván (la niñez como la adjudicación de formas de pureza)"...en el horizonte de imágenes y remembranzas de María Izquierdo, con sus escenas de circo, sus retablos, sus Dolorosas, sus payasos, sus equilibristas, e incluso en momentos de Juan Soriano".

Monsiváis afirma que todas las anteriores son imágenes del tiempo sin tiempo del arte con "temas menores" en donde los versos se cuelan por todas partes: "las magnas tragedias hilarantes"/ "el vuelo oscilar del trapecio".

Y en poesía los grandes exponentes jaliscienses de este modo de proceder son Francisco González León y Alfredo Placencia.

Para el escritor Carlos Monsiváis Guadalajara tiene ya, en lo cultural, poderes retentivos, tarea a la que contribuye la Universidad pública y el ritmo del desarrollo cultural.

"Lo singular o lo arquetípico, tanto en Guadalajara como en la ciudad de México, dejan de ser posibles o imaginables, pero los niveles de calidad artística y literaria se mantienen.

"Hoy lo específico de la cultura jalisciense es, como en todas partes, la vocación internacional, esa universalización del drama y la comedia locales tan magníficamente representada por Orozco, Mariano Azuela, Rulfo, Chucho Reyes, María Izquierdo, Juan José Arreola, Juan Soriano, y aquellos cuya ausencia en esta lista todos me harán notar".

Por su parte, Jorge F. Hernández, autor del ensayo Paisaje de Retratos del siglo XIX, afirma que el perfil jalisciense se cifra en el paisaje de sus habitantes más que en su paisaje abundante, no en vano en esta selección de pinturas predomina el retrato sobre el paisaje, la mirada sobre el vistazo.

".. .De hecho, la iconografia jalisciense del siglo XIX demuestra que tanto los atriles de la Academia como los pinceles de retablos, cuadros populares o ex-votos devocionales enfocaban más a las caras de los habitantes y los rostros de los santos o vírgenes, que a la descripción detallada de sus entornos o geografías.

"No será sino hasta finales del siglo pasado que aparecen figuras humanas o huellas vitales en los inmensos paisajes de José María Velasco y no será hasta principios de este siglo que Gerardo Murillo concentrará su caudal creativo en la descripción de paisajes monumentales", expresa Hernández.

Él explica que en los retratos que predominan en Jalisco: Genio y Maestría, se observan ----como si se tocaran- los ricos encajes de los elegantes vestidos, las elaboradas flores que coronan la fe de monjas recién ordenadas, mantillas con escudo de creencia, abanicos perfectos y birretes cubiertos de borlas que rebasan las dimensiones de sus pinturas.

"Jalisco: Genio y Maestría esboza las caras de la Vida misma y le queda un espacio de tela en blanco que la rodea. Sin duda, el entorno de esa Vida será Jalisco, su memoria y sus circunstancias, sus regiones y frutos. Tal es el ánimo y la atmósfera, a veces invisible, que impregnan todo este paisaje de retratos".

En su ensayo Sombras que se fugan, pintores de Jalisco a la luz de la melancolía, Alberto Ruy Sánchez aborda el trabajo de los pintores del siglo XX y expresa que en las obras de esta exposición de pronto parece imperar la melancolía.

Ruy Sánchez agrega que en las pinturas de Jalisco hay un movimiento del alma que la luz delata, hay movimientos anímicos del pintor, una acentuada y creciente melancolía... una tenue y muy tímida nostalgia.


Compartir