FELGUEREZ: El artista abstracto por excelencia
Por Fernando Treviño

Es un honor para MARCO contribuir con esta exposición a la celebración de los 50 años que como artista cumple el maestro Felguérez.

En los años 50, el panorama artístico de México se encontraba en etapa de ebullición. El muralismo y sus tres gigantes, Orozco, Rivera y Siqueiros, cedían paso a los artistas que optaban por seguir otros caminos de creación. Entre ellos se encontraba un joven discípulo de Ossip Zadkine en París, quien con su visión plástica y habilidad se convertiría en uno de los pilares del arte moderno mexicano: Manuel Felguérez.

Sus aportaciones a la escultura, pintura, ensamblaje, y arquitectura son innumerables. Felguérez es el artista abstracto por excelencia, su conocimiento de los materiales y su disciplina en el manejo de la forma y el color nos ofrece en las que la solidez del volumen contrasta con la energía del movimiento. La

del movimiento. La diversidad de los materiales que utiliza, aunada a la característica que ha perdurado a lo largo de su carrera, esto es, el respecto por su integridad, ha resultado en constante innovación. Felguérez no trata de dominar la materia, busca su esencia y hace que aflore a la superficie para encontrarse con el espectador. Siempre a la búsqueda de nuevas propuestas, en sus últimos trabajos ha incorporado algunos visos figurativos, manteniendo siempre la armonía compositiva, patente tanto en sus pinturas como en sus esculturas.

Es un honor para MARCO contribuir con esta exposición a la celebración de los 50 años que como artista cumple el maestro Felguérez. Tomando como base una obra de 1957 y utilizando a manera de referencia algunas piezas de su producción del periodo de los 50 a los 80, la exhibición se centra principalmente en los trabajos más recientes.

La selección incluye pinturas esculturas y maquetas de algunos de sus proyectos más importantes. Considero que con esto podremos ofrecer al público una perspectiva más amplia de la carrera de este creador.

Agradezco a Miguel Cervantes y a Beatriz Mackenzie su cuidadosa labor curatorial, museográfica y editorial que permite apreciar las obras de una manera interesante y didáctica. A Juan Villoro mi sincero reconocimiento por su ilustrativo ensayo, complemento ideal para las obras presentadas y a los coleccionistas que generosamente prestaron sus obras para esta muestra.

Finalmente deseo expresar a Manuel Felguérez mi admiración y agradecimiento por su contribución para hacer posible esta exposición y mis sinceros deseos para la continuación de su encomiable labor artística.


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