Sonido, espacio, tiempo, movimiento y forma se entretejen de manera holística en la gran mayoría de las obras de Cardiff y Miller. Al ubicarlas en un territorio intermedio entre presentaciones musicales, teatrales e instalaciones artísticas, hacen posible una correlación acústica y visual con los espacios que intervienen.

Cardiff y Miller nos cuentan sus historias en esta exposición en la cual MARCO presenta 9 de sus más importantes trabajos creados entre 2001 y 2015 y ofrece al espectador una mirada particularmente profunda a sus enigmáticas instalaciones que si bien generan en los visitantes una sensación de confusión, inundan sus sentidos y emanan significados.

The Marionette Maker, 2014
Instalación cinética que comprende una casa rodante vintage a gran escala que alberga una gran cantidad de personajes en un entorno inquietante. El interior del tráiler revela el fantástico mundo de un fabricante de marionetas (él mismo es una) quien está encorvado sobre un escritorio realizando los diseños que intentan crear vida a su alrededor. Una réplica completa de Cardiff está durmiendo en un extremo del remolque rodeado de pequeñas criaturas en movimiento en una escena que recuerda los viajes de Gulliver. Quizás el habitante ausente de la casa rodante, el usuario de tazas de café suizas, el verdadero hacedor de marionetas, se divierta al tratar de crear vida mientras espera a que su compañera durmiente se despierte.

Conversation with Antonello, 2015
Esta pieza se produjo para Soundscapes, una exposición de 2015 en la National Gallery (Londres), en la que se encargó a 6 artistas que crearan una obra en base a su colección permanente. Conversation with Antonello es la creación de Cardiff y Miller al San Girolamo nello Studio de Antonello da Messina (1475).

Cardiff y Miller crearon una instalación que intenta comprender el proceso creativo y el espacio arquitectónico de la pintura de Messina al reconstruirlo en un modelo arquitectónico tridimensional. A través del arco frontal de la estructura de madera, los espectadores pueden ver el interior intrincado del monasterio, algunos de los accesorios que adornan la pintura e incluso el paisaje pastoral exterior visible a través de las ventanas más alejadas del modelo. El espacio cobra vida con la iluminación y los efectos de sonido. A medida que el espectador examina la obra, la iluminación cambia lentamente de la luz del día a la noche. Los sonidos que corresponden al hipotético paisaje rodean al espectador. Los pasos de una persona desconocida se escuchan a medida que avanzan por el paisaje y se adentran en el espacio interior del monasterio y la voz de un contratenor, Bernhard Landauer, cantando Vergine Bella (Guillaume DuFay, 1397-1474) se puede escuchar dentro de la estructura deambulando por sus pasillos.

Opera for a Small Room, 2005
Esta pieza consta de veinticuatro altavoces antiguos de los cuales provienen canciones, sonidos, arias y melodías pop ocasionales. Hay casi dos mil registros apilados alrededor de la sala y ocho reproductores de discos, que se activan y desactivan mediante sincronización robótica con la banda sonora. Se escucha el sonido de alguien moviendo y clasificando álbumes. El público no puede entrar en la sala. Para ver y escuchar su mundo, tienen que mirar a través de ventanas, agujeros en las paredes y grietas en las puertas y ver cómo su sombra se mueve alrededor de la habitación.

Usando palabras, música, objetos, luces y efectos de sonido, la pieza postula a un habitante ausente. La voz deja entrever insinuaciones y sugiere la existencia de una tragedia en la vida del hablante, pero poco explicada. La narrativa de Opera for a Small Room se desarrolla como una secuencia de sueños que van girando inesperada y bruscamente de un recuerdo a otro.

The Killing Machine, 2007
En parte inspirada por Franz Kafka en En la Colonia Penitenciaria, por el sistema estadunidense de la pena capital y por la situación política actual, la pieza es un enfoque irónico a las máquinas de tortura y muerte. Un altavoz megáfono en movimiento, rodea una silla dental eléctrica. La silla tiene un revestimiento rosa con tiras de cuero y púas. En la instalación hay dos brazos robóticos que flotan y se mueven, a veces como un ballet, y otras veces atacando al preso invisible en la silla con pistones neumáticos. Una bola de discoteca gira sobre el mecanismo que refleja una serie de luces de colores, mientras que una guitarra golpeada por una varita robótica emite un gemido y una pared de televisores antiguos se enciende y apaga, creando un brillo misterioso.

En nuestra cultura actual hay un extraño enfoque deliberado e indiferente por matar. El interés de Cardiff y Miller en crear esta pieza proviene de una respuesta a eso.

Experiment in F# Minor, 2013
La instalación es una mesa grande llena de altavoces de todas las formas y tamaños. Los sensores de luz están incrustados en el borde de la mesa y, a medida que los espectadores se mueven por la sala, sus sombras hacen que las diversas pistas de sonido e instrumentales se desvanezcan y se superpongan, se mezclen y desaparezcan. Si es el caso de que varios espectadores en la sala activan simultáneamente la pieza, el sonido puede llegar a saturarse creando una cacofonía intensa de composiciones musicales que varían según el lugar donde caminen o de cuántas personas haya en la sala. Cuando el espacio está vacío, la mesa se desvanece en silencio.

The Forty Part Motet, 2001
La pieza más antigua de esta exposición, The Forty Part Motet -una reelaboración de Spem in Alium por Thomas Tallis, 1573- es sin duda la instalación más célebre que más ha sido expuesta de Cardiff y Miller; sin embargo es atípica dentro de su obra. En un audio de cuarenta canales, la pieza reproduce una representación en vivo de la pieza de Tallis a cargo del coro de la catedral de Salzburgo (en su mayoría niños) junto con otros cantantes quienes interpretaron su composición para los artistas, cincuenta y nueve voces en total, cada una grabada individualmente. Los artistas mezclaron las cincuenta y nueve pistas, redujeron el número a cuarenta y las agruparon para crear la instalación de cinco “coros” utilizando ocho altavoces dispuestos en forma elíptica a la altura aproximada de la cabeza de un adulto con los coros divididos en sopranos, altos, tenores, barítonos y bajos.

Presentada cerca de setenta veces alrededor del mundo, la pieza es un ejemplo técnico perfecto del uso efectivo del sonido en una sala de exhibición. La idea de esta pieza terminada le nació a Janet. George la planeó y supervisó el desarrollo técnico de la instalación, pero no influyó de manera mesurable ni en la concepción estética ni en la realización artística de la misma.

The Carnie, 2010
Esta pieza combina los intereses de los artistas en el espectáculo, la narrativa y el sonido escultórico. Un carrusel con seis figuras, cinco animales y una luna creciente con rostro, equipado con varios altavoces, luces y tambores, y dos maniquíes de niños suspendidos en el aire.

Un botón de inicio activa la pieza: el carrusel gira, una secuencia de luces proyecta sombras en las paredes, es escucha la banda sonora y una voz de hombre murmura, causando un efecto genuinamente divertido pero extrañamente inquietante. Lo que queda claro es que se siente fuertemente la presencia de una persona invisible. El escalofrío que causa esta presencia con ausencia infunde a The Carnie con esa extraña magia inesperada que los artistas siempre están buscando.

Sync No Sync, 2017
Dentro de la obra de Cardiff y Miller, Sync No Sync es la pieza más peculiar en esta exposición. Responde a la pregunta que toda persona que conoce su arte eventualmente hace, es decir, “¿Cómo colaboran como pareja para realizar su arte, para sintetizar sus ideas y hacerlas realidad?” Es una pregunta clave, ya que la mezcla distintiva que ofrece su trabajo – su dependencia del sonido, su explotación agresiva de las posibilidades ofrecidas por nuevas tecnologías y su particular narrativa y dimensiones psicológicas- sin lugar a duda se origina en la colaboración que realizan como pareja creativa que aporta una excepcionalmente amplia gama de habilidades e impulsos de creación artística.

Ofrece dos conversaciones entrelazadas sobre la producción de una nueva pieza, una “en vivo” en su automóvil mientras conducen por el campo en Columbia Británica cerca de su hogar, y otra que está siendo reproducida simultáneamente en el lector de discos compactos del auto. Al concluir el paseo, una última conversación video grabada en su estudio completa la obra. El intercambio fluido entre los artistas en esta pieza revela una larga asociación basada en la confianza, en el respeto de las ideas del otro, en estar dispuestos a contradecir y retar y en un buen sentido del humor por parte de los dos.

The Murder of Crows, 2008
Esta gran instalación continúa la exploración de Cardiff y Miller en la creación de sonidos esculturales y físicos. Noventa y ocho altavoces de audio están montados alrededor del espacio en soportes, sillas y la pared, lo que crea un conjunto minimalista de altavoces. La estructura de la pieza trata de reflejar la de las yuxtaposiciones ilógicas pero conectadas que experimentamos en el mundo de los sueños. Un paisaje sonoro se traslada a otro con una composición electrónica del paisaje onírico que se transforma en efectos de sonido como ruidos de fábrica, olas que se estrellan o alas de pájaros y luego en una composición de cuerdas y guitarra, luego en una secuencia de coro y una banda de música.

El título de la instalación es The Murder of Crows, que se refiere un agrupamiento de cuervos. A veces, cuando un cuervo muere, muchos otros cuervos acuden al área alrededor del ave muerta y graznan durante más de 24 horas, creando un “funeral de cuervo”. El título también proporciona una entrada temática en la instalación; una base para crear un trabajo que se convierta en una metáfora de nuestra situación política actual.

Otro tema central de la pieza es El sueño de la razón produce monstruos de la serie de grabados Los Caprichos de Goya. En este en particular, Goya muestra a un hombre dormido, con la cabeza apoyada en sus brazos cruzados. Búhos y murciélagos vuelan amenazadoramente alrededor de su cabeza; a sus pies, un lince se sienta inmóvil, alerta y mirando fijamente.

© MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE MONTERREY, 2016 | Zuazua y Jardón S/N, Centro. Monterrey, N.L. Mexico, 64000 | Ph. +52 (81) 8262.4500

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