A través de esta magna exposición que reúne 50 años de trabajo de Louise Bourgeois, MARCO introduce y acerca a esta prolífica y talentosa artista por primera vez a América Latina. Los regios tienen el privilegio de ser los primeros en recibirla.

El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, MARCO, se ha establecido como uno de los aparadores estelares de Latinoamérica para la exhibición de arte contemporáneo. El Museo se siente honrado en presentar esta exposición de la obra de Louise Bourgeois que documenta más de cincuenta años de la creativa carrera de esta prestigiada artista.

DURACIÓN: Del 17 de junio, 1995 a enero, 1996.
SALAS: 1 a la 5 / Planta baja.
NÚMERO DE OBRAS: 70 esculturas, 3 instalaciones y 6 óleos.
CURADURÍA Y MUSEOGRAFÍA: Richard Marshall.

PRESENTACIÓN
Por Fernando Treviño Lozano Jr.

A través de esta magna exposición que reúne 50 años de trabajo de Louise Bourgeois, MARCO introduce y acerca a esta prolífica y talentosa artista por primera vez a América Latina. Los regios tienen el privilegio de ser los primeros en recibirla.

El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, MARCO, se ha establecido como uno de los aparadores estelares de Latinoamérica para la exhibición de arte contemporáneo. El Museo se siente honrado en presentar esta exposición de la obra de Louise Bourgeois que documenta más de cincuenta años de la creativa carrera de esta prestigiada artista.

Bourgeois nació en París en 1911, donde vivió y se educó. El modernismo se encontraba en su apogeo durante sus primeros años de aprendizaje, y tuvo la forma de estudiar y tomar inspiración de reconocidos artistas de ese periodo: Brancusi, Giacometti, Léger, entre otros.

A su llegada a Nueva York en 1938, entabló amistad con numerosos artistas del movimiento surrealista que se encontraban exiliados. Sus relaciones con estos creadores y su involucramiento con la vital y activa comunidad artística de Nueva York, que en este periodo exploraba y confrontaba el ascenso del abstraccionismo, fueron los instrumentos para el desarrollo de su obra. Sin embargo, a lo largo de todo esto, Bourgeois ha mantenido un estilo independiente, y hasta la fecha su obra es extraordinariamente personal y única.

Los logros de Louise Bourgeois, seleccionados y presentados en las salas de MARCO por el curador Richard D. Marschall, claramente destacan la internacionalidad de una de las más sobresalientes artistas de nuestro tiempo.

La misión de MARCO de presentar un aspecto completo del arte contemporáneo se fortalece con esta exposición; estamos profundamente agradecidos por la oportunidad de ofrecerla al público de México y América Latina.

LOUISE BOURGEOIS. SOBRE SUS TEMAS
Por Richard D. Marshall

Aún cuando las palabras de Louise Bourgeois no pueden sustituir a su escultura, sí amplían e iluminan los significados de los asombrosos objetos que ella crea. Es a través de lo que Bourgeois misma cita y escribe que se vincula la evolución de sus formas altamente idiosincrásicas a los hechos autobiográficos. Los recuerdos de las emociones de su niñez, aún vivos en el presente, son los temas centrales de su arte. Sin embargo, las palabras aisladas ponen en riesgo la experiencia total de su escultura, y estas palabras ofrecen un solo camino, de entre muchos, hacia un laberinto donde las emociones se convierten en forma. Para Bourgeois, el proceso escultórico es la solución para aliviar el dolor y la ansiedad; sólo la escultura tiene la fuerza del exorcismo.

Bourgeois nació en París el 25 de diciembre de 1911. Sus padres poseían una galería de tapices, y ella pasó su infancia en los suburbios cercanos de Choisy-le-Roi y Antony, donde su familia tenía un taller de restauración de tapices. Su familia inmediata estaba integrada por su madre Josephine, una mujer segura y nutridora, su altanero y tenorio padre, Louis, Henriette, la hermana mayor y su hermano menor, Pierre. A Louise le pusieron el nombre de su padre y ella era su favorita.

La dinámica de su situación familiar dejó una impresión indeleble en la joven, que afectó toda su vida y su producción artística. Su fuente primaria de angustia era el hecho de que su madre ignoraba los amoríos frecuentes de su padre, al grado que una de sus amantes, Sadie, vivió con la familia durante varios años aparentando ser la institutriz de la joven Louise. Esto tuvo un efecto devastador en Bourgeois. Se sentía traicionada por su padre, no perdonaba la tolerancia de su madre, y sentía celos de la amante. La inseguridad emocional y confusión resultantes fueron la causa de una aflicción profunda y duradera en Bourgeois.

Louise Bourgeois primero estudió matemáticas en la Sorbonne y luego inició estudios de arte en la École des Beaux-Arts. También estudió en la Académie Julian, en la Académie de la Grande-Chaumiére y en el estudio de Fernand Léger. En 1938 contrajo matrimonio con el norteamericano historiador de arte Robert Goldwater y se mudó a la ciudad de Nueva York, donde continuó sus estudios en la Art Students League. Durante el inicio de la década de los cuarenta, Bourgeois trabajó principalmente en la pintura y litografía, empezó a hacer esculturas en madera a fines de esta década.

Durante los años de 1945 a 1955, Bourgeois realizó aproximadamente ochenta esculturas en madera. Este conjunto de obras fue su primer trabajo maduro y formó un cuerpo distinto en cuanto a estilo y formato. Las piezas se caracterizan por ser en madera tallada, en un formato vertical, pintada en simple blanco o negro, con algunas áreas en azul y rojo. Aunque su apariencia es abstracta, Bourgeois las denominó "personajes", y cada uno existe como figura con determinados atributos físicos o psicológicos. Para ella representan gente que había dejado en Francia. En las primeras exposiciones de estas piezas, en 1949 y 1950, la artista agrupo varias figuras para crear un ambiente de figuras en un espacio arquitectónico, y esto puede considerase como una primera realización de su predilección por las instalaciones.

A principios de los 50, Bourgeois continuó su trabajo en madera tallada además de ensambles con materiales que encontraba, pero se fue haciendo más complejo en cuanto a construcción y referencia. Mientras que su obra anterior había sido monolítica y singular, posteriormente empezó a entrelazar numerosos segmentos de madera en una columna o eje que permitía el movimiento en espiral.

Ensamblaba una cantidad de piezas individuales en una base que destacaba por la relación simbólica de formas, como se observa en One and Others (1955), Quarantania (1947-53), y The Blind Leading the Blinc (1947-49). El interés de Bourgeois por la interrelación entre figuras y formas, dentro de un recinto arquitectónico e impregnado de asociaciones psicológicas y emocionales, presagia los ambientes de las instalaciones de mayor escala que creó en los setenta (The Confrontation) y en los noventa ( Cells). Aun cuando su escultura de los 40 y 50 se exhibió, sólo se vendieron unas cuantas, incluyendo una a Alfred Barr para la colección del Museum of Modern Art de Nueva York; se vendieron muy pocas; permanecieron en posesión de la artista durante muchos años, y algunas de estas piezas en madera las vació en bronce.

Durante la década de los 70 la obra de Bourgeois cambió de la verticalidad de los personajes, a un formato más horizontal con objetos descansando sobre el suelo o sobre pedestales, o colgando del techo. Además, su léxico de materiales se amplió rápidamente, incorporando yeso, mármol, látex y bronce. Su escultura empezó a fusionar la abstracción orgánica con alusiones a partes de la anatomía humana y animal, sugiriendo hinchazones y grietas ondulantes del cuerpo, órganos internos, y paisajes surrealistas; y los títulos dados a las obras refuerzan estas referencias: Torso (Torso), Heart (Corazón), InnerEar (Oído interno) y Soft Landscape (Paisaje suave) .

El periodo que siguió a su última exhibición en 1953 fue muy productivo y centrado y en 1964, después de casi 1O años, Bourgeois tuvo su primera exhibición en Nueva York en la Stable Gallery. En 1966 se le incluyó en una importante exposición colectiva denominada Eccentric Abstraction, organizada por Lucy Lippard para Fishbach Gallery de Nueva York, lo que la identificó con una generación más joven de artistas posmínimos, que incluyó a Eva Hesse y Bruce Nauman.

Las formas más pronunciadas que emergieron durante este periodo fueron la espiral y el falo, y aparecen en diferentes estados de reconocimiento y en diferentes materiales.

Como todas sus formas, éstas tienen significados y alusiones múltiples, y revelan los intentos de la artista por reconciliar recuerdos y conflictos emocionales, y explorar aspectos del género y sexo. Una espiral muy delineada se observa en Lair (1962), mientras que una espiral menos específica sugiere la cavidad de! cuerpo en la debidamente titulada, Rondeau for L. (1963). La forma fálica hace su evidente aparición en las obras colgantes Janus (1968), una referencia más sutil en Germinal (1967), y una presencia simbólica en Colonnata (1968).

Durante la década de los 70, Bourgeois creó tres grandes esculturas en instalaciones que se relacionan en tema y forma. El tema de las tres obras se relaciona directamente con los recuerdos que tiene Bourgeois sobre su infancia, en particular con la inquietante relación entre ella, su madre, y su padre y su amante. Este triángulo de emociones cargadas provocó el enojo, el temor y la desilusión que Bourgeois traduce en su escultura.

Una de las piezas más complejas, The Confrontation (1978), contiene también un aspecto teatral y primero fue utilizada como escenario para un espectáculo con actores no profesionales. El espectáculo, titulado A Banquet/A Fashion Show of Body Parts ("Un banquete/desfile de modas de partes del cuerpo"), consistía de varias personas portando el vestuario diseñado por Bourgeois (mostrando pechos múltiples en látex) que desfilaban alrededor de una mesa central de banquete ¡también cargada con partes del cuerpo en látex) frente a un público sentado en empaques, tipo caja, alrededor de la mesa.

Una obra relacionada, The Destruction of the Father (1974), es también una construcción tipo escenario, pero el observador entra en la pieza visualmente en vez de físicamente. Una cámara u orificio oscuro contiene numerosas partes del cuerpo, formas carnosas redondeadas, y falos protuberantes. Esta es la interpretación escultural de Bourgeois de un recuerdo desagradable y su respuesta en fantasía. Sus recuerdos de las experiencias de su niñez, las esferas repetitivas de látex que se ven en The Destruction of the Father se ven de nuevo, pero como medios círculos planos de madera que se van haciendo cada vez más grandes al avanzar la altura y profundidad de la obra. Estas figuras y formas crecientes tal vez sugieren cómo los recuerdos y las emociones aumentan en intensidad o se disminuyen en el tiempo.

Esta pieza en particular fue una parodia de un amorío… Por ejemplo, el mismo temor al amor. El miedo al rechazo, a involucrarse, a la dependencia, al compromiso, la autoindulgencia…Tenemos la pasión entre jóvenes y viejos… Esa es la tragedia de The Confrontation… hay una relación reciproca en la pasión, ya sea la figura adulta, o por el otro extremo de la polaridad, la pasión (del viejo por la joven)... En The Confrontation estamos frente a esta doble pasión…un cuento moralizante que trata del clima de pasión y muerte. Así que todo alrededor hay ataúdes sin saberlo. Este es el elemento de entrampamiento, humor y broma que está presente en toda mi obra.

Cada una de estas cajas representa a uno de nosotros. Tenemos que dejar de correr y tomar nuestro lugar en el círculo y enfrentarnos a nosotros mismos frente a los demás. Esto quiere decir, enfrentar lo limitado y poco interesante que somos. Cada uno de nosotros tiene que hacerlo frente a todos los demás. En ese punto, hemos crecido. Nada nos puede dejar escapar a esta confrontación. Tenemos que aceptarnos a nosotros mismos, con lo malo que somos, lo limitado que somos, lo corta que es nuestra vida.

(The Destruction of the Father) es básicamente una mesa, la atroz, aterrorizadora mesa de la cena familiar presidiada por el padre quien se sienta y se jacta. Y los demás, la esposa, los hijos, ¿qué pueden hacer ellos? Ellos se sientan en silencio. La madre, por supuesto, trata de satisfacer al tirano, su marido. Los hijos están llenos de desesperación. Nosotros fuimos tres hijos: mi hermano, mi hermana y yo. También había dos niños más que mis padres habían adoptado porque a su padre lo mataron en la guerra, la Primera Guerra Mundial. Así que éramos cinco. Mi padre se ponía nervioso al vernos, y nos explicaba a todos los grandioso que él era. En nuestra exasperación, desesperación, agarrábamos al hombre, lo lanzábamos sobre la mesa, lo desmembrábamos, y después nos lo devorábamos.

Partial Recall se relaciona con el perdón y con la integración, como agresión tiene que ver con explosión y desintegración. Es difícil recordar, perdonar, uno necesita estar bendito en el momento. La agresión es fácil de recordar. Mi padre me traicionó al no ser él lo que debería haber sido. Primero que todo, al abandonarnos para ir a la guerra, y luego al encontrarse a otra mujer e introducirla en nuestra casa. Solo es cuestión de la reglas de juego, en una familia las reglas de juego son tales que se espera un cumplimiento mínimo".

La obra de Louis Bourgeois de los 80 y 90 continuo creciendo es sustancia e y escala, y la seguridad de la artista y el dominio tanto de sus materiales como de sus memorias le permitieron crear la escultura más dramática e imponente de sus carrera. Fue también durante esta época que el prestigio y el reconocimiento de Bourgeois se torno más patente. En 1982, el Museum of Modern Art de Nueva York organizo su primera exposición retrospectiva. Y durante los 90 su obra represento a los Estados Unidos de América en la Bienal de Venecia, y estuvo sujeta a una exposición en gira mundial organizada por el Brooklyn Museum de Nueva York.

Durante los 80 termino una impresionante obra en mármol, volviendo a este material después de una ausencia de varios años. Grandes piezas, como Nature Study, Eyes (1984) y Untitled (with Hand) , 1989, muestran partes del cuerpo pulidas que surgen de bloques de mármol de corte áspero. Un pequeño brazo protuberante de una esfera de mármol liso expresa la tensión emocional presente en toda la obra de Bourgeois: la vida versus la mente, dependencia versus rechazo, carne versus piedra, amor, versus odio.

Piezas para piso más grandes y más abstractas de mármol, como Cleavage (1991) y Pass (1988 - 1989) son menos obvias en sus referencias y provocan reacciones intelectuales más que emocionales. Sin embargo, proyectan alusiones similares a aspectos opuestos: abierto y cerrado, duro y suave, revelador y encubridor, pesado y ligero. Esta misma dualidad de intención está presente en el acero soldado de la Spider creada en 1994. Bourgeois creó una estructura del tamaño de un cuarto, simultáneamente frágil y fuerte. Ella específicamente diseñó al objeto para llenar el espacio de manera que el observador debe entrar bajo las patas de la araña, envolviéndolo con seguridad una criatura potencialmente amenazadora.

La serie Cell (Celda) es la más reciente, combina aspectos de algunas de sus piezas anteriores. Son obras ambientales, unen found objects (objetos encontrados) con objetos de mármol labrado o bronce vaciado, y se enfocan en los recuerdos autobiográficos revelados mediante asombrosas yuxtaposiciones de formas. Estas Cells son repositorios de piezas de la psique de Bourgeois, e invitan al observador a entrar en estos espacios, y contemplar su resonancia. Construidas de puertas viejas, mosquiteros, y telas de alambre, estas moradas arquitectónicas muestran recuerdos íntimos y dolorosos de la artista, traducidos en tres dimensiones, y ofrecidas al observador para compartir su misterio y su fuerza.

Al repasar las búsquedas y los logros creativos de su carrera de cincuenta años, Bourgeois es típicamente directa, nada sentimental y honesta. Su expresión escultural le ha permitido una extraordinaria búsqueda de la autorrealización y revelación, y consecuentemente ha recompensado al siglo XX y a la historia del arte con una contribución duradera y muy significativa.

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