En la exposición Vik Muniz que se presenta en MARCO, el artista y fotógrafo brasileño presenta varias obras realizadas con materiales que recicla, recreando de manera espectacular obras emblemáticas de grandes artistas como las que forman parte de la serie logradas con fragmentos de revistas usadas. De Pictures of Magazines 2 mencionaremos dos: Zebra after George Stubbs, 2011, y A Bar at the Folies-Bergère after Edouard Manet, 2012.

La obra original, Zebra (1763), es un óleo sobre tela del pintor inglés George Stubbs (1724-1806), quien pintó gran variedad de animales -monos, rinocerontes, jirafas, leones y sobre todo caballos- con gran detalle anatómico. Su pintura de un canguro permitió que, en el siglo XVIII, este animal fuera conocido por primera vez en Gran Bretaña. La pintura retrata una cebra de Sud-África que la Reina Carlota recibió como regalo y que fue la primera que se veía en el país, despertando gran admiración y curiosidad. La obra es muy bella, representa al animal, rodeado de vegetación, con gran detalle anatómico al grado de que se puede identificar que pertenece a la subespecie Cape Mountain. Se encuentra en el Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection.

En cuanto a la segunda, es una recreación de Un bar aux Folies Bergère (1882) del pintor francés que pasó del realismo al impresionismo Édouard Manet (1832-1883), expuesta ese mismo año en el Salón de París. Mide 130 x 90 cm. y se encuentra en el Courtauld Institute de Londres. Esta pieza ha sido objeto de numerosos estudios por romper con la perspectiva, representando una escena reflejada en un espejo, imposible en la realidad. Se han realizado estudios de óptica y algunos críticos consideran que en realidad representa el reflejo en tres espejos, logrando una escena irreal, ilusoria en la que se muestra la vida nocturna parisiense, en el entonces más famoso y elegante local en el que se ofrecían diferentes espectáculos como ballet, opereta, cabaret, acrobacias, al que acudían personas pudientes y personalidades famosas, como el poeta Baudelaire, el novelista Huysmans y Charles Chaplin. La obra fue realizada por Manet en su estudio en donde Suzon, la camarera, que es prácticamente la única figura apegada a la realidad, posó para él, en base a bosquejos que realizó en el Bar. En primer plano es evidente la excelencia del artista en las naturalezas muertas en el frutero con mandarinas, las rosas en el florero y las botellas; atrás de Suzon están representadas varias áreas del lugar, así en la parte superior izquierda del cuadro vemos las piernas de una trapecista, los candelabros y los espectadores. A la derecha del cuadro, apenas visible, se encuentra el rostro de un hombre que puede estar hablando con la camarera vista de espaldas en el espejo. Ésta es una las obras más populares de la historia del arte, de ella se han hecho múltiples apropiaciones e interpretaciones, incluyendo representando a Suzon como un personaje de la manga japonesa, una recreación con figuras de Playmobil, así como numerosas obras de teatro, literatura, suvenires, camisetas, rompecabezas, etc. En 1974 se emitió en Francia (por Comptoir de Monnaies) una medalla de oro conmemorativa del centenario del impresionismo, que en su reverso tiene una reproducción de esa excelente pintura de uno de los más importantes artistas del impresionismo, autor de otras muchas obras reconocidas en todo el mundo, como Desayuno sobre la Hierba y Olympia, ambas en el Musée d'Orsay, en París.

No podemos dejar de mencionar The Daydream, after Manuel Álvarez Bravo, 2008, de la serie Rebus, una reproducción de una de las más famosas obras del excelente y reconocido mundialmente fotógrafo mexicano Manuel Álvarez Bravo (1902-2002): The Daydream (El Ensueño), fotografía de 1931, cuando se iniciaba en la fotografía documental, con medidas de 21.9 x 14 cm., la cual pertenece al Museo J. Paul Getty, de Los Ángeles, California. Ésta fue una de las fotografías fundamentales en la exposición que el MoMa de Nueva York realizó en 1977 sobre su trayectoria. En ella captó una joven mujer que, ajena a la presencia del fotógrafo, se encuentra inmersa en sus pensamientos, en sus sueños, que solo podemos imaginar. Es importante hacer notar que los sueños eran muy significativos para los surrealistas, con los cuales colaboró el artista durante un tiempo. Manuel Álvarez Bravo fue un fotógrafo autodidacta, que desde la adolescencia se inició en la fotografía, a la cual eran aficionados su padre y su abuelo. Empezó a trabajar desde los 12 años, al fallecer su padre, en una fábrica textil y posteriormente en la Tesorería General de la Nación y durante un tiempo tomó clases nocturnas de pintura en la Academia San Carlos. A lo largo de su extensa trayectoria (murió a los 100 años) incursionó en diversos movimientos y estilos, tales como el pictorialismo, el cubismo y la abstracción, y trabajó con los muralistas Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Su obra se encuentra en diversas instituciones y museos de varios países, incluyendo México, Francia, Venezuela, Japón y Estados Unidos, entre otros.

Otro fotógrafo muy importante presente en la muestra Vik Muniz es el fotógrafo y fotoperiodista norteamericano, de origen ucraniano, Arthur (Usher) Felling (1899-1968) más conocido por su pseudónimo Weegee, en la obra Crowd at Coney Island, 89. They came early and they stayed late, july 1940, after Weegee, 2009, de la serie Pictures of paper, apropiación de Muniz de la fotografía del mismo nombre de Weegee, en la cual modificó varios rostros de los personajes retratados, lo cual nos invita a acercarnos para notar los detalles. Weegee es considerado uno de los más destacados fotógrafos urbanos, sobre todo de la vida en Nueva York, en donde captaba hechos violentos, crímenes y accidentes. Su pseudónimo, se originó en una deformación fonética de la palabra ouija, ya que siempre era el primero en llegar al lugar de los hechos, y en mandar el reporte a los diarios, lo cual le era posible por contar con permiso para escuchar la banda policial, además de cargar en su carro su máquina de escribir, una muda de ropa y usar el maletero como cuarto oscuro. Sin embargo también captó numerosos hechos históricos y escenas cotidianas como en la obra que comentamos, que retrata la gran multitud que se reunía los fines de semana en Coney Island. Para captar la atención del público bailó y gritó sobre un sitio elevado, y cuando tuvo su atención tomó la foto. Colaboró con cineastas como Stanley Kubrick, y su obra se ha publicado en varios libros, entre ellos Guide to New York y sigue vigente. La Galería Howard Greenberg de Nueva York presentó una exposición de su obra hasta el 1 de abril 2017.