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A partir de que Tomás Alva Edison presentó la primera lámpara incandescente en 1878, la luz eléctrica ha sido uno de los más importantes factores en el desenvolvimiento del quehacer humano en sus diferentes facetas, sociales, políticas, económicas y artísticas, evolucionando ella misma con los avances tecnológicos, así, por ejemplo, hay una enorme distancia entre las 48 horas que duró esa primera lámpara de filamentos de carbón, y las modernas lámparas LED que funcionan por años. Estos sucesos han conducido a la investigación y desarrollo de diferentes propuestas del diseño de la luz; ese es precisamente el enfoque de Lightopia, una muy completa exposición con enfoque interdisciplinario sobre la evolución de ese diseño desde los primeros años hasta nuestros días, abordando además cuestionamientos sobre sus posibilidades futuras, que se presenta en las Salas 6 a la 11 de la Planta Alta de MARCO a partir del 25 de noviembre y hasta el 5 de marzo de 2017.

Con curaduría de Jolanthe Kugler, Lightopia, que previamente se presentó en el Vitra Design Museum, Weil am Rhein, Alemania y en el Museu de Arte, Arquitetura e Tecnologia, Lisboa, Portugal, está integrada por más de 200 objetos, 16 películas tanto históricas como recientes y 10 instalaciones, además de fotografías, videos y dibujos. Entre los trabajos expuestos, la mayoría de los cuales pertenecen al VDM, incluyendo algunos que rara vez se han presentado en público, se encuentran documentos, artefactos y obras de arte tan tempranos como un facsímil de la Iluminación de la torre Eiffel durante la Feria Mundial de 1889, de George Garen, o la famosa lámpara de escritorio de acero Anglepoise 1227, 1935, de George Carwardine, y tan contemporáneos como Half Life, 2010, lámpara con plata, cobalto y células de CHO modificadas genéticamente, de Joris Laarman.

La muestra se divide en 4 secciones, la primera de ellas: Vivir en LIGHTOPIA, que hace énfasis en la profunda importancia y dependencia de la luz en las sociedades contemporáneas, como un elemento indispensable en las actividades cotidianas sea en el hogar, en el trabajo, en las escuelas y en las empresas. Se hace referencia también tanto a los considerables avances tecnológicos como LED y OLED, como a los aspectos negativos que involucran, tales como la contaminación lumínica y el excesivo consumo de recursos. Aquí se encuentran, entre otras, obras tan interesantes como Capri Battery, 1985, de Joseph Beuys; Holonzki, 2000, diseño de Ingo Maurer y Eckard Knuth, un holograma de una bombilla sobre una superficie de vidrio, que recuerda la icónica Esto no es una pipa, 1929, de René Magritte, pues Holonzki es una bombilla que no lo es realmente; Relumine, 2010 de los diseñadores vieneses mischer´traxler, dos lámparas de desecho unidas por un tubo fluorescente con el propósito de crear una nueva fuente ahorradora de energía; y la extraordinaria instalación Temporali, 2013 del italiano Alberto Garutti, que muestra el aspecto estético unido a los avances científico-tecnológicos.

Iconos del diseño de la luz hace una muy amplia revisión del desarrollo de la lámpara y las influencias sociales, políticas y tecnológicas que han determinado los diseños a través de los años. Se presentan por ejemplo, la lámpara de mesa estilo Bauhaus 1923-24, de Wilhelm Wagenfeld, la cual se sigue produciendo, en la muestra se encuentra la MT10, Wagenfeld Lamp, 2012. En el caso de Bulb Clear, 1966, bombilla gigante diseñada por Ingo Maurer como un homenaje a Edison, es interesante constatar la evolución del diseño y tecnología en las obras de uno de los diseñadores más famosos de mundo que combina lo lúdico con la tecnología actual, al comparar esta obra con Holonzki anteriormente mencionada, y con su atractiva lámpara de techo Flying Flames, 2013.

En Color, espacio y movimiento, tercera sección de la muestra, se alude a las posibilidades de la luz en la creación de espectáculos y en el surgimiento de movimientos artísticos en la posguerra, como en el caso del grupo Zero, al que pertenecieron Heinz Mack, Günther Uecker y Otto Piene, presentes en la muestra con las reproducciones fotográficas: Estela de acero de 11 metros de alto en el Sahara, al Oeste de Kebili, Túnez, 1962; Lichtintegration, 1964; y Tributo a Lásló Moholy-Nagy, 2009, respectivamente; el Pabellón Philips, Feria Mundial de Bruselas, 1958, una gran instalación multimedia de luz y sonido en el que intervinieron Le Corbusier, Iannis Xenakis y Edgar Varèse; y Chromosaturation, 1965/2013 de Carlos Cruz-Diez.

La luz en el futuro, última parte de la exposición, se centra en los desafíos que se presentan a los diseñadores, arquitectos y artistas para optimizar el uso de la luz eléctrica y la luz natural en los ámbitos urbanos e individuales y disminuir los efectos negativos ya mencionados. Se alude asimismo a las nuevas tecnologías que progresan a pasos agigantados y que permiten integrar la luminosidad en formas no tradicionales, como en el caso de e-broidery, 2013, de Forster Rohner AG, formada con organza de seda con LED y aplicaciones de cristales; la cuerda de tela Ropes, 2011, de Christian Haas; y el modelo de fachada con luz integrada de realities:united (Jan and Tim Edler), C4 Espacio de Creación Artística Contemporánea, Córdoba, 2012. Interesantes son también, entre muchas otras, las bellas obras de Thierry Gaugain: Isa Bells aus der, de la serie Family, 2012, lámpara de mesa, vidrio, mármol y OLED, y la lámpara de techo, OLED, i.rain, 2012; la lámpara objeto con bronce, LED, semillas de diente de león y acrílico Fragile Future 3.11, 2012, de Loneeke Gordijn; Half Life, 2010, de Joris Laarman ya mencionada; Falling Lights, 2010, instalación cinética de luces, de Troika; y Robots domésticos de entretenimiento: Carnivorous, pantalla de lámpara robot, 2009, de Auger & Loizeau.

Lightopia es una exposición que permite conocer la historia, los diferentes aspectos del diseño de la luz, sus aplicaciones, los avances tecnológicos y los retos del futuro. Dada su amplitud, sólo se han mencionado algunas de las obras que la integran, sin embargo, al recorrerla con detenimiento encontraremos muchas otras, entre ellas algunas de creadores ya conocidos por los visitantes de MARCO, como Isamu Noguchi y James Turrell, y podremos deambular e interactuar con varias de sus grandes instalaciones. Se tienen programadas diferentes actividades durante su permanencia en el Museo, y en la tienda se encuentra el catálogo.