La teoría de la Estética relacional se asocia ampliamente con el CAPC Musée d' art contemporain de Bodeaux que actualmente presenta en las salas de MARCO la muestra Toujours. El museo como testigo, una selección de obras representativas de su Colección, entre las que se encuentra Les heures - 19h, 1994, de la artista francesa Dominique Gonzalez-Foerster (Estrasburgo, Francia, 1965) -quien ha incursionado en fotografía, video e instalaciones espaciales que se orientan a crear un vínculo de las vivencias del espectador con los objetos, imágenes y fotografías que presenta-, la cual se inscribe en esa corriente propuesta por el crítico francés Nicolas Bourriaud (Francia, 1965), quien utilizó ese término por primera vez en el catálogo de Traffic, exposición organizada por él en el CAPC en 1996.

Dos años después desarrolla la idea en el libro Esthétique relationnelle, en el que marca una diferencia en la manera de presentar el arte a partir de la década de los noventa, a consecuencia de varios factores, entre ellos: la caída del muro de Berlín (1989) que desencadena cambios políticos y sociales en el mundo; los avances tecnológicos, sobre todo con el auge de las computadoras personales y el internet; las reproducciones y copias; y la polémica sobre el papel del artista en relación a la tradición artística, a la crítica y al papel del espectador.

Según la teoría propuesta por Bourriaud, los límites entre las diferentes manifestaciones del arte, las llamadas artes del tiempo: música, danza, teatro, y las artes del espacio: artes plásticas, deben desaparecer y, las obras como tales, requieren de manera ineludible de la presencia del espectador sin el cual no pueden existir. Según la Estética relacional, la función del arte es organizar la experiencia de hacer coincidir en un ámbito común los objetos, las imágenes y las personas, de manera que lo importante es la duración de esta experiencia durante la cual el receptor no sólo interactúa con la obra, sino que puede ser capaz de apropiarse de ella. De esta manera, lo esencial no es el objeto, la obra es el medio por el cual el artista se relaciona con el espectador convirtiéndolo, en el mejor de los casos, en un participante activo que a su vez establezca relaciones con otras personas, las cuales a su vez se relacionarán con otras, de manera ilimitada. De acuerdo con esta idea, el artista no es la figura central, sino el facilitador de los encuentros que dan lugar a esas relaciones.

En el Glosario de la segunda edición del libro Estética relacional de Nicolas Bourriaud (Adriana Hidalgo Editora, página 142) se encuentran las siguientes definiciones:
Estética relacional. Teoría estética que consiste en juzgar las obras de arte en función de las relaciones humanas que figuran, producen o suscitan.
Arte relacional. Conjunto de prácticas artísticas que toman como punto de partida teórico y práctico el conjunto de las relaciones humanas y un contexto social, más que un espacio autónomo y privativo.

En la muestra Traffic, ya mencionada como exponente de la Estética relacional, se presentaron sobre todo artistas jóvenes que posteriormente han llegado a ser importantes figuras del arte contemporáneo, entre los cuales podemos mencionar a Vanessa Beecroft, Maurizio Cattelan, Douglas Gordon, Gabriel Orozco, Jorge Pardo, Liam Gillick, Andrea Zittel y Dominique Gonzalez-Foerster, entre otros. Los tres últimos forman parte de la Colección del CAPC.

La contribución de esta teoría al ámbito artístico ha sido aceptada por diversos estudiosos y artistas, sin embargo, algunos críticos, curadores y teóricos del arte han expresado su desacuerdo en ella, aduciendo que no aporta nuevos criterios y que sus premisas son ambiguas. Entre estas críticas se encuentra la de Carl Freedman, escritor, curador y galerista inglés (primer galerista de Damien Hirst) publicada en la revista de arte inglesa Frieze: "Traffic y el concepto de "relacionabilidad" son muy inespecíficos para ser capaces de definir un arte nuevo, especialmente cuando muchos de sus trabajos poco hacen para sostener la premisa de la exposición. Es una exposición ambiciosa que sólo presentó a los espectadores una gran cantidad de objetos e imágenes familiares."

Lo interesante es conocer una teoría que aporta elementos a considerar en la práctica de las bellas artes, que ha tenido repercusiones tanto en la manera de presentar las obras, como en provocar polémicas y debates que finalmente enriquecen al arte.