Una buena manera de conocer la historia de un museo es acercándose a su colección. Ese es el objetivo de Toujours, el museo como testigo. Una selección de obras de la colección del CAPC musée d’art contemporain de Bordeaux, muestra creada especialmente para celebrar el aniversario 25 de MARCO, que se presenta en la Sala 5 de la Planta Baja del Museo desde el 12 de agosto. Con curaduría de Anne Sophie Dinant y María Inés Rodríguez, directora del museo, en colaboración con Anne Cadenet, jefe de la colección CAPC musée y museografía de Benedeta Monteverde y el equipo del CAPC musée, se exponen 32 de las principales obras de la institución, siendo la primera ocasión en que llega al Continente Americano un grupo tan importante de sus piezas, que van relatando los diferentes contextos históricos, estilos y movimientos por los que ha transitado desde sus inicios, realizadas en diversas técnicas: instalación, escultura, fotografía, dibujo y video.

Los antecedentes del museo se remiten a 1973, año en que Jean-Louis Froment fundó en Burdeos el Centro de Artes Plásticas Contemporáneas, CAPC, a partir de la exposición Regarder ailleurs (Mirar a otro lado) presentada en el Palacio de la Bolsa; en 1974 se instaló en una antigua bodega, el Entrepôt Lainé, construcción del Siglo XIX (1822-1824), en donde, en 1984, pasa a ser el Museo de Arte Contemporáneo de Burdeos, en una época en que, junto con el Centro Pompidou, de París, fue pionero en dedicarse a la difusión del arte contemporáneo en Francia, logrando en poco tiempo renombre internacional con sus exposiciones sobre minimalismo, arte conceptual y arte povera. En 1991 participó en la Bienal de Venecia. El museo fue objeto de una renovación que se terminó en 1990, año en que Richard Long, importante artista inglés representante del land art, creó su obra White Rock Line para una de las terrazas de la institución. Actualmente cuenta con biblioteca y en el recinto se presentan charlas, talleres y conciertos. Sus salas han albergado obras de artistas tan importantes como Warhol, Magritte, Miquel Barceló, Robert Combas, Nan Goldin, Mario Merz y Claude Viallat, por mencionar algunos. Actualmente la colección, formada a partir de donaciones y adquisiciones, sobre todo de piezas de los artistas que se presentan en sus salas, y recientemente con un programa creado para adquirir una pieza anualmente con ayuda voluntaria de los visitantes, consta de alrededor de 1500 obras de los principales movimientos de las últimas décadas, incluyendo algunos poco conocidos por el público, como Supports/Surfaces, movimiento francés conceptualista posmoderno, vigente entre 1964 y 1972, a los que se les empieza a estudiar y dar la importancia que ameritan, así como artistas radicados en Burdeos. Un factor determinante en la ampliación de la colección del CAPC musée con la inclusión de artistas de nuevas generaciones, fue la exposición Traffic, organizada en 1996 por el curador, teórico y crítico, Nicolas Bourriaud, quien en su libro Estética relacional, publicado un año antes, propone que el arte es esencialmente un punto de encuentro entre objetos, imágenes e individuos (el artista y el/los espectador/es) en el que juegan un rol preponderante el desarrollo del internet, la anulación de las fronteras entre las diversas artes y la presencia activa del receptor, que idealmente se apropia de la obra: el arte es ahora un medio para provocar encuentros, no es un objeto, sino una "duración".

Toujours (Siempre), nombre de la muestra, alude a la presencia del museo a través de los años como receptor, conservador, difusor e inclusive productor de obras de arte, pero también como testigo -al igual que los artistas- de la historia que le ha tocado vivir, por lo que su colección está en constante evolución. Este nombre se tomó de la escultura del mismo nombre que recibe al visitante, obra de 1995 del artista norteamericano Jack Pierson (1960), quien elabora sus esculturas (Word Sculptures) a partir de objetos encontrados (letras) que integra en grupos abstractos, palabras y frases, a los que cada espectador les da un significado. Es conocido también por sus fotografías, diseños y libros de artista.

Los ejes centrales de la exposición, a partir de los cuales se establece un diálogo entre obras de diferentes épocas y/o estilos, son: objeto, lenguaje y cuerpo; sin embargo, de igual manera puede abordarse a partir de otros temas o cuestionamientos, entre los que se encuentran desde el espacio, la memoria, la ausencia, la angustia, la soledad, el género, hasta los diversos fenómenos históricos y contextos sociopolíticos, técnicas y materiales.

Al inicio de la muestra se encuentra también Lullaby (Arrullo), 1994, de Maurizio Cattelan (Italia,1960), un grupo de bolsas blancas sobre una tarima de madera que contienen restos del edificio y obras del Pabellón de Arte Contemporáneo de Milán, Italia, destruido en 1993 por una explosión atribuida a la mafia, en la que murieron 5 personas. Esta obra hace referencia a la memoria, al igual que Inventaire photographique des objets ayant appartenu au jeune homme d'Oxford, 1973, de Christian Boltanski (Francia, 1944), integrada por fotografías de objetos que pertenecieron a una persona, y que según el artista en realidad no hablan al espectador de ese sujeto, sino de los recuerdos y asociaciones del mismo espectador, además de recordarnos que los objetos permanecen más que la memoria de la persona que los poseía; y Black Mariah (The Woman's Films & Performances Objects), 2009 de la francesa Lili Reynaud Dewar (1975), la cual recrea el primer estudio de experimentación para producción fílmica (cinetoscopio) utilizado por Edison en 1893, al que agrega nuevas tecnologías, así como objetos y vestuario usados en los performances -con referencias a la feminidad y el movimiento del cuerpo en el espacio- que se muestran en la pantalla.