Una excelente selección de arte gráfico de la segunda mitad del siglo XX de la colección de uno de los más importantes artistas mexicanos de esa época se presenta, a partir del 11 de febrero del año en curso, en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey en la exposición Artistas abstractos en la colección de Pedro Coronel. Con la curaduría de Marisol Argüelles y museografía del mismo museo, la muestra permite un recorrido por la evolución de las vanguardias y los movimientos artísticos de la posguerra representados en 102 obras de 34 grandes artistas de diversos países, principalmente de Europa, Estados Unidos y América Latina e incluye cinco piezas del propio Coronel en las que es posible apreciar las influencias que esos movimientos tuvieron en su trayectoria.

Pedro Coronel Arroyo (1923- 1985) nació en Zacatecas, un rico mineral de la Nueva España que se integró a la cultura nativa en un mestizaje que fue una influencia decisiva en el gusto del artista. En la adolescencia emigró a la Ciudad de México, en donde cursó estudios en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. Formó parte de la Generación de la Ruptura, y al igual que Rufino Tamayo, encontró una nueva forma de unir las raíces mexicanas con las vanguardias universales. Pasó un tiempo en Nueva York y largas temporadas en Europa, principalmente en París, lo que lo puso en contacto con las vanguardias y movimientos innovadores de la época. A lo largo de más de 4 décadas formó una ecléctica colección de obras de diferentes épocas y lugares, desde objetos nativos y coloniales, antiguo arte griego, egipcio, japonés y otros, hasta obras de sus contemporáneos europeos que influyeron notablemente en su trabajo en el que fusiona los colores del arte precolombino con las tendencias de vanguardia. La colección, El Universo de Pedro Coronel, donada por el artista al pueblo de México, cuenta con alrededor de 1350 piezas que alberga desde 1983 el Museo Pedro Coronel en Zacatecas, en el antiguo Colegio y Seminario de San Luis Gonzaga, fundado en 1616.

La muestra recibe al visitante con la litografía Anatomía de un sueño, 1978, del artista francés Claude Weisbuch. Está dividida en 5 núcleos temáticos que van mostrando la evolución del arte y la respuesta de los artistas a las cambiantes circunstancias que les tocó vivir. El primer núcleo: La abstracción y las vanguardias surrealistas, señala los orígenes de varias vanguardias como el surrealismo y el cubismo, que marcan una ruptura con lo académico, ligadas profundamente con la abstracción. Aquí encontramos artistas fundamentales en la historia del arte, como Max Ernst, Jean Cocteau, Roberto Matta, Wifredo Lam y Joan Miró, artista este último que coincide con Coronel en la fusión de elementos de las artes populares de sus comunidades con el arte moderno y del que la colección del Museo Pedro Coronel cuenta con 42 obras.

En el segundo núcleo, El camino a la abstracción, llama la atención una importante serie de aguatintas de Pablo Picasso, Arenas movedizas, 1966, en la que se muestra la evolución de la figuración hacia lo abstracto. Hay además interesantes litografías de Marc Chagall, Fernand Léger y George Braque, así como Pierrot, 1956, una bella aguatinta de George Rouault.

Arte concreto y sus derivaciones, tercer núcleo, presenta artistas tan importantes por el uso más libre del color y de las formas como Wassily Kandinsky, artista, gran teórico y crítico de arte que considera la obra de arte como un ejercicio místico, Sonia Delaunay, Victor Vasarely, considerado un precursor del op art, litografías de Adja Yunkers, el argentino Julio Le Parc, Yaacov Agam y unos interesantes estampados sin tinta del alemán Josef Albers.

El siguiente apartado: El expresionismo abstracto, alude al surgimiento de la escuela de Nueva York como centro del arte, con el existencialismo como filosofía, como resultado de la emigración de numerosos artistas europeos hacia Estados Unidos debido a la Segunda Guerra Mundial. Aquí se encuentran piezas de Robert Motherwell, Conrad Marca-Relli y los españoles Antoni Tàpies y Antonio Saura. El quinto núcleo, Experimentación plástica, los límites de la abstracción y el regreso a la figura, ejemplifica el arte experimental con obras de artistas que llevaron al límite la abstracción y encontraron una nueva forma de figuración alejada de la copia o representación fiel de lo real. Lo integran importantes artistas entre los que se encuentran: Eduardo Chillida, Pierre Alechinsky, Henry Moore, Alexander Calder y Antoni Clavé.

Finalmente la exposición presenta cinco interesantes y atractivas serigrafías de Pedro Coronel, representativas de su trayectoria: La caracola, s/f, Eternidad, 1975, Voces invernales, 1976, Paloma, 1977, y Sin título (Dualidad), 1979, que muestran sus coincidencias con las vanguardias y movimientos mencionados y el arte precolombino, sobre todo en el uso del color.

Artistas abstractos en la colección de Pedro Coronel nos brinda la oportunidad de hacer un recorrido por el trayecto del arte hacia el modernismo a través de obras representativas de los cambios e innovaciones que surgieron con las vanguardias y movimientos de la segunda mitad del siglo XX, con esta selección de obras recopiladas por un excelente y visionario artista zacatecano, como parte de su extensa colección que generosamente donó a los mexicanos. Es una oportunidad única, ya que rara vez salen las obras del Universo de Pedro Coronel de su museo. Asimismo, servirá para estimular el coleccionismo de arte y sobre todo para que los coleccionistas compartan sus acervos con el público.

La muestra permanecerá en MARCO hasta el 17 de julio de 2016. Se cuenta con un catálogo que incluye un excelente texto de Marisol Argüelles, además el Museo tiene programadas diversas actividades durante la exhibición de esta muestra.