Las místicas y misteriosas selvas, las miradas penetrantes y las figuras que parecen desprenderse de una fantasía onírica se mezclan y entrelazan para brindarnos obras que en forma paradigmática reúnen aspectos muy sobresalientes de la pintura joven de América Latina.

El tener a Roche en nuestras salas significa un paso más en la labor de nuestro Museo de hermanar las manifestaciones artísticas del continente americano. Confiamos en poderlas proyectar a todos los rincones de la tierra, ya que un arte como el de Arnaldo Roche no reconoce fronteras y aspira a llevar su mensaje a todos los espíritus sensibles. Fernando Treviño Lozano / Director General

DURACIÓN: 29 de enero a 30 de abril, 1992.
SALA: 5 / Planta baja.
CURADURÍA Y MUSEOGRAFÍA: Charles Merewether.


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