JOSÉ BEDIA

Bedia nació y creció en Cuba, de donde salió para radicar en México primero y después ir a los Estados Unidos de América, donde vive desde hace varios años en Miami. En su trabajo, sin embargo, la historia, la vitalidad y el misterio de la isla continúan presentes.
La obra de Bedia posee la simpleza de algunas de las pinturas rupestres que esconden un sinnúmero de arquetipos humanos relacionados con la vida cotidiana, la espiritualidad y la religión. Al observar sus obras reconocemos objetos y personajes, que aunque ajenos a nuestro entorno, advertimos extrañamente familiares. En sus instalaciones, Bedia construye espacios rituales que atraen al espectador y lo invitan a asomarse y echar un vistazo al mundo mágico de los espíritus.
José Bedia le inyecta fuerza a su obra a través del uso de las formas y materiales diversos. La exposición que ahora presentamos ofrece una perspectiva amplia de su trabajo, que comienza con sus dibujos sobre papel que realizó a finales de los setenta y continúa hasta la época actual con sus obras en tinta, acrílico, carbón, óleo y crayón, e incluye además un grupo de instalaciones.
Agradezco a Charles Merewether su cuidadosa labor curatorial y museográfica, además de su ensayo; también o Judith Bettelheim y Orlando Hernández, quienes a través de sus textos nos comparten su conocimiento de la obra de José Bedia y nos permiten adentrarnos en sus significados. Finalmente al artista, mi reconocimiento por su talento y generoso apoyo para hacer posible este proyecto.