GEORG BASELITZ: RETRATOS DE ELKE

Durante los últimos treinta años, Baselitz ha producido una colección de obras cuyo énfasis central es la figura humana. Su compromiso por la pintura figurativa empezó en los años 60 cuando Alemania se encontraba dividida tanto estética como políticamente, entre una larga tradición de figuración y un énfasis cada vez mayor en la abstracción. La característica más asombrosa de las pinturas de Baselitz es el hecho de que, invariablemente, pinta sus figuras al revés. Esta técnica poco usual recalca la habilidad del artista para equilibrar la abstracción y la figuración.

Después de inaugurarse en Fort Worth, Georg Baselitz: Retratos de Elke viajó al Museo de Arte de Carolina del Norte en Raleigh del 13 de febrero al 24 de mayo de 1998; posteriormente se presentó en el Museo de Arte de Carnegie en Pittsburgh del 27 de junio al 13 de septiembre de 1998; y en MARCO estará a partir del 9 de octubre de 1998.

Las pinturas de Elke constituyen el grupo único y más grande de los retratos de baselitz, haciéndolos una constante, una clase de tornasol de las andanzas representativas del artista. Son, además, una meditación sobre la evolución abierta del retrato del siglo XX y su desdoblamiento, que va desde un análisis de las características
físicas, la personalidad y los estados de ánimo del sujeto, hasta un análisis del artista mismo.