La historia del muralismo mexicano estaría incompleta sin la figura de Diego Rivera.
Nacido en Guanajuato, Guanajuato el 8 de diciembre de 1886, su primera instrucción en el arte la recibe en la Escuela Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México; también estudió el arte tradicional europeo en la Academia de San Carlos del Distrito Federal. A los 16 años ya dejaba ver su talento y su estilo único, tendiente al mexicanismo por influencia de José Guadalupe Posada.
En 1907 viaja a España donde tiene contacto con la obra de Goya, El Greco y Brueghel en el Museo de El Prado de Madrid. En París se integra al movimiento cubista de vanguardia, el cual abandona cuatro años después.
De regreso en México recibe la comisión del gobierno de participar, junto con José
Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, en un programa cultural dirigido a llevar el arte a las masas mediante la realización de frescos en edificios públicos. En su trabajo logra conjuntar la técnica europea con sus raíces mexicanas, tomando como temas el indigenismo y el socialismo. Parte importante de su trabajo se desarrolla además en Estados Unidos, donde destaca su mural de la Unidad Panamericana.